SANTA ROSA DE LIMA,

PROTECTORA Y AMIGA ESPIRITUAL DE NUESTRA MADRE,

BEATA MARÍA PETKOVIC

madre_ninaNuestra Madre nos cuando que, cuando tenía trece años, sintió la necesidad de encontrar a alguien que le resolviera algunos interrogantes de carácter espiritual y hallar alguna alma que pensase como ella y tuviese sus mismos sentimientos.
¡Pero no encontró a nadie!

Mas un día, mientras ponía en orden la habitación de los Padres que se hospedaban en casa, halló sobre la mesa una breve biografía de Santa Rosa de Lima. Se puso a leerla de inmediato. Una gran alegría y emoción la invadieron al descubrir en aquella santa una virgen cuyos pensamientos eran similares a los suyos y que amaba a Aquel que también ella amaba; que tenía los mismos sentimientos que llenaban su espíritu. En ese mismo momento se arrodilló en medio de la habitación, alzó los brazos al cielo, aclamando a la querida santa como su propia amiga, mientras en su interior sintió su presencia. Comenzó a dialogar con ella, confiándole el propio dolor de no poder ingresar en un convento y servir libremente a Jesús.

Al salir de aquella habitación experimentó mucha felicidad por haber encontrado a una amiga espiritual. Desde entonces amó de una manera especial a Santa Rosa de Lima y llevó su imagen siempre consigo.

A la edad de catorce o quince años, tuvo en sus manos un libro con el título Esposa de Jesús, en donde encontró 52 biografías de Santas, con orientaciones sobre cómo amar a Jesús. Después recibió un libro intitulado Cómo querer a Jesús. La lectura de estos libros tuvo un eco profundo en su espíritu, enamorada como estaba de Jesús.
(ms, p. 46).
(Extraído del libro por Amor del Señor. Pág. 45 de Gaetano Passarelli)