Del trabajo realizado por nuestra Hna. Gema Orcellet y Hna. Anita Macek:

INTRODUCCIÓN

Si bien no hay muchos escritos con el Título de la “Misericordia”, en casi todos aparece ésta, ya sea como obra corporal o espiritual.

La Misericordia impregna todos sus escritos, revelando la nota fundamental y característica de su carisma Fundacional.

Misericordia de Dios para con nosotras, como de nosotras para con el prójimo.

La Madre emplea además como sinónimos las palabras; ternura, compasión, suavidad, consuelo, cariño, amor activo hacia el prójimo, ayuda, comprensión, servicialidad, corazón de madre, y otros.

No habla ni se dirige a los laicos: niños jóvenes o adultos. Le interesa formar bien a sus hijas, y que ellas, formen, eduquen y enseñen.

La Madre no hace estudio teológico de la misericordia, sino que va a lo práctico, a cómo debemos actuar con nuestro prójimo, y abarca todas las obras de misericordia, tanto corporales como espirituales. Una obra de misericordia que no aparece entre sus pensamientos de sus Escritos es la de “visitar a los presos” en las cárceles.

A continuación de cada pensamiento o segmento va la fecha del escrito de donde fueron extraídos, a fin de que quien desea apreciar el contexto total, pueda buscarlo sin dificultad.

En oportunidades un segmento, está formado por varios conceptos que tratan del mismo tema, evitando así la repetición o la introducción de frases que den sentido al pensamiento posterior.

Está corregido el pronombre en segunda persona, tanto en plural como el singular, por lo tanto al recurrir al Escrito, no lo encontrarán textualmente, pero el contenido es el mismo aún cuando esté expresado en forma diferente.

Hay pensamientos repetidos, pero que tienen un objetivo diferente o que agregan nuevos contenidos y revelan la gran preocupación de la Madre, que deseaba que la misericordia en todos los aspectos y facetas se internalizara en nosotras de modo que el carisma de la Congregación sea el motivo de nuestras vidas y el seguimiento de Jesús en este aspecto sea lo más exacto posible.

Hna. Gema Orcellet

  • Queridas Hermanas, Hijas de mi corazón: ¡ámense! Que todo perezca y sólo el amor permanezca. ¡Ámense con el amor de Jesús, Quien ha amado a los miserables y pecadores. (15-1-28)
  • Si entre Ustedes hay alguna que esté enferma, física o más todavía, espiritualmente, demostrémosle más amor. Más aún si las tentaciones las asedian o ha sucumbido a la tentación… les pido no las condenen, no lastimen las pupilas de los ojos de Jesús, ni traspasen mi alma con un puñal, esté yo viva o muerta. Dejen que Cristo a través de Ustedes vende las heridas difíciles, de sus hermanas, cúbranlas con el manto del amor, oren por su salud y salvación, demuéstrenles más atención. No juzguen para no ser juzgadas… Jesús, por ella ha bajado a la tierra, derramó su Sangre, le perdonó porque la amó mucho. Si Ustedes la condenan y echan piedras, condenan al mismo Cristo.-(15-1-28)
  • Algunas dicen: – “A las que son peores les tienen más compasión”. ¡Oh, no hieran nunca mi corazón que tiembla por cada una y que para las enfermas espirituales sería capaz de dar mi vida! La que no tiene misericordia, no se le perdonará, se la expulsará afuera como nos enseña Jesús en el Santo Evangelio. “Sean benignos en el juicio, sean misericordiosos, y obtendrán misericordia. – (15-1-28)
  • El amor todo lo levanta e instruye. Así Ustedes, consuelen y aconsejen a las hermanas en sus caídas… Si Ustedes están unidas a Cristo, Él traerá bálsamo y paz a las almas sufrientes. Así primeramente trabajen en la Comunidad y gozarán de la beatitud también aquí en la tierra.- (15-1-28)
  • Realmente, sólo aquellas que aman a Cristo y quienes viven unidas a Él , serán capaces de llevar amor y consuelo a la humanidad sufriente, cumpliendo la misión de Cristo en la tierra y gozar después de Él en su santa morada.- (15-1-28)
  • Queridas hermanas, debemos cultivar la servicialidad y la hospitalidad en nuestros corazones para que éste se llene de amor y compasión para con todos y seamos capaces de ver a Dios especialmente en aquellos que nos rodean y que vinieron a servir a Dios y en quienes Dios habita.- (10-5-31)
  • Una hermana misericordiosa, levanta sana, consuela, enseña, y hace felices a los demás, aunque esto le afecte en su salud y en su paz. Debe saber sacrificarse a sí misma, su tiempo su tranquilidad y sus derechos por amor al prójimo.- (10-5-31)
  • Ya que han sido elegidas para que sean hermanas misericordiosas deben sentirse felices de poder servir y ayudar a otros.- (10-5-31)
  • Dios nos juzgará según nuestras obras de misericordia. Por eso seamos verdaderas “hijas de la Misericordia” Caridad es amor celestial, porque es Amor y Misericordia de Dios. Si Él es Misericordia, sus hijas, las que continúan su obra se llaman “Hijas de la Misericordia”.- (10-5-31)
  • Si una religiosa es todo, menos misericordiosa, ¡cómo será juzgada por Dios, si ha prestado servicios, sólo a aquellos que le son gratos, y no en justicia, a todos en los cuales debe mirar a Dios!- (10-5-31)
  • No se puede privar del amor a las demás hermanas y dedicarlo sólo a aquellas que son queridas. En Cristo, debemos mirar y amar a todos. Si hacemos excepciones, lo haremos para los más necesitados, débiles, pequeños y pecadores.- (10-5-31)
  • Queridas hermanas mías, seamos serviciales y hospitalarias no sólo con nuestras hermanas, sino, demostremos también una atención especial a otras religiosas- No seamos frías  con ellas, como si sirvieran a un Dios distinto al nuestro.- (10-5-31)
  • Seamos atentas, especialmente con los sacerdotes y religiosos porque ellos son ministros de Cristo y quieren encontrar en nosotras una hermana misericordiosa .- (10-5-31)
  • Nuevamente repito: seamos misericordiosas, serviciales y hospitalarias por Cristo, y miremos a Él en cuantos se nos acerquen y a tantos otros que sabemos que son necesitados.- (10-5-31)
  • Procuremos alegrar y consolar a todos como madre misericordiosas, madres del amor hermoso.- (10-5-31)
  • Procuremos lograr, hijas mías, el amor; y la que no lo tiene trate de educarse en la servicialidad, porque en ella está el germen del amor. No hagamos esto por vanidad, sino tan sólo por Dios. Quien no tiene servicialidad, no tiene tampoco misericordia.- (10-5-31)
  • Sepan queridas hijas, que aquellas que no tienen amor, hospitalidad y servicialidad no puede tener este santo título de “Hijas de la Misericordia”. A todas el Señor ha elegido para que se sacrifiquen y sean misericordiosas con todas.- (10-5-31)
  • Cumplan con amor las obras de ¡Oh qué felices seremos, si podemos hacer obras de misericordia!- (27-9-31)
  • Por nuestras obras de misericordia, se podrá apreciar la misericordia y grandeza de nuestra alma. La misericordia de una hermana se demuestra primeramente en el convento. Ella cubre, defiende y disculpa a sus hermanas.- (27-9-31)
  • Pongamos atención en las obras de Misericordia espirituales… No solamente dar ropa… hemos de preocuparnos de atender a los tristes, miserables y desposeídos en el alma.- (27-9-31)
  • Jesús nos ha dado la capacidad de conocimiento y comprensión, pero, no sólo para nosotras, sino para enseñar a otros. ¡Felices nosotras que podemos hacer obras buenas en los hospitales, hogares de niños, atendiendo en el comedor y en otros lugares.- (27-9-31)
  • En la Congregación están sólo aquellas que tienen verdadera vocación de consagrarse al servicio de Dios y del prójimo y a la salvación de las almas.- (7-2-32)
  • El fin principal de todas las personas espirituales especialmente de las “Hijas de la Misericordia” es consagrarse al servicio de Dios y del Prójimo. Es sublime este ideal de continuar con la misión del mismo Cristo.- (24-5-32)
  • “El Señor te ha elegido para salvar a tu pueblo” Encontraremos muchos ejemplos de diferentes personas que se destacaron en la hospitalidad. Si Abraham y muchos otros fueron tan hospitalarios que siempre se los tomó como ejemplo ¡Cuánto más debe serlo una hermana misericordiosa!… Cuando una hermana hace cosas buenas debe tener recta intención… Si una hermana no tiene capacidad de hacer el bien no puede ser “Hija de la Misericordia”.-(1.932)
  • En el convento se debe formar para ser generosa en el amor y así pensar por ejemplo, cómo alegrar a una enferma, a una hermana, a un niño enfermo. Les dirá una palabra de consuelo, les ayudará a sobrellevar los dolores con alegría y entrega a la Voluntad de Dios.-(1.932)
  • Seamos verdaderas “Hijas de la Misericordia” La caridad es una virtud celestial que proviene de la Misericordia de Dios mismo. Él es Misericordia y la derrama sobre esta tierra y por lo tanto, sus hijas, somos hijas de su Misericordia. No hay ni una “Hija de la Misericordia” que no esté sellada con este nombre por el mismo Dios.- (1.932)
  • En nuestras obras tenemos dar preferencia a los pordioseros y atenderlos con más abnegación y sacrificio, que lo que haríamos con los amables educados.- (1.932)
  • Jesús miraba con misericordia a los pobres e indigentes de toda clase; multiplicó los panes para los hambrientos, para que no se mueran de hambre. Este gran servicio que Él mismo realizó, en el mundo, lo encomendó de modo especial a la hermana enfermera… ¡Felices son aquellas hermanas que Él ha predestinado para que actúen como Él actuaba y así se semejen cada día más a Él.- (1.932)
  • Desde toda la eternidad, Jesús mira con amor a una “Hna. De la Misericordia” que trabaja entre los enfermos, los pobres, los niños, los ancianos.- (1.932)
  • Al lado de un enfermo, postrado en su lecho de dolor, las Hermanas curan sus heridas, y le dan consuelo y son como ángeles que animan en el cuerpo y en el Alma. Jesús mira nuestro trabajo , nuestro sacrificio y nuestro amor, ya que el amor es el fundamento de todo.- (1.932)
  • Pongan atención en el perfeccionamiento del trabajo y traten de no defraudar a Jesús que las mira como a sus amadas Esposas.- (1.932)
  • Jesús ha dado su vida por sus criaturas y se ha sacrificado por ellas, sin medida, hasta el extremo. A nosotras nos ha dado la vocación para servir a los pobres y necesitados. Sí, Jesús nos ha dado la vocación para esta Congregación que se dedica al cuidado de los enfermos, a su ejemplo consolemos y sequemos las lágrimas y así abriremos a las almas el camino de la salvación. (1.932)
  • ¡Oh, religiosa, reaviva tu fe, viendo que el Señor Jesús ha pensado en tus servicios cuando imponía sus manos a los enfermos, para dar la vista a los ciegos, oído a los sordos y salud a los leprosos. Él te ha escogido para que seas ángel misericordioso y te ha dado manos aptas para curar las heridas.- (1.932)
  • Una hermana debe mirar a Jesús en cada enfermo, sea él anciano o joven, instruido o ignorante, pobre o rico; y si quiere servir a alguien con preferencia, que éste sea el que menos merece, aquel que es ingrato. Así tendrá más recompensa en el cielo.- (1932)
  • Una buena enfermera, si quiere actuar como Jesús actuó, debe profundizar su vida y seguirlo.- (1.932)
  • El fin principal de las hermanas “Hijas de la Misericordia”, es la consagración al servicio de Dios y del prójimo.- (25-6-33)
  • ¿Es posible que una religiosa, una persona consagrada a Dios, una hermana misericordiosa, no tenga corazón ni conciencia? ¡No! Una religiosa que es un alma consagrada a Dios debe tener un corazón delicado y respetuoso para con todo y con todos siempre en todas las cosas… todo debe hacerlo con perfección… Debe ser equilibrada en el cuerpo y en el alma lo más perfectamente posible y esto se debe reflejar en sus actitudes de compresión y respeto para todos. Debe ser la misericordia encarnada. Por eso trabaja incansablemente para consolar y ayudar a todos.- ——(11-8-35)
  • El Señor guía y dirige el mundo, y a ti te ha puesto como una estrella para que le sirvas y te sacrifiques en las obras de misericordia, trabajando en la Congregación a través de la cual, Él te revela también su santa Voluntad.- (Nov. 35)
  • Ayudar a alguien, consolarlo es nuestro deber… Deben cultivar en su corazón sentimientos de misericordia ya que son “Hijas de la Misericordia”… Nosotras debemos seguir a Dios en su Misericordia en todas partes y en todo lugar… Estudien y traten de adquirir siempre mucho amor a través de los conocimientos, y utilícenlos para las obras de misericordia, ya que quien no tiene amor, no puede darlo.- (8-1-36)
  • Para poder apreciar las obras de misericordia, el alma debe tener también sentimientos misericordiosos y abnegación, ya que sin sacrificio no hay obras de misericordia, es decir, verdadero amor.- (8-1-36)
  • El Buen Pastor en todas partes ha mostrado su Misericordia, y nosotras hablaremos del cumplimiento de las obras de misericordia. El Buen Pastor “da su vida por las ovejas” y el Señor las ha elegido a Ustedes para que sean Pastoras… y lo serán para los niños, jóvenes, enfermos, y pobres.- (24-6-36)
  • Nos preocuparemos de dar alimentación a los pobres, pero no sólo corporal, sino también, el alimento espiritual.- (26-4-36)
  • Nos hemos ofrecido a Dios como víctimas para la salvación de las almas. No podemos privar a los necesitados del alimento espiritual, y hemos de ayudarlos con enseñanzas y consejos… Pueden enseñar con el ejemplo, como tienen que ser responsables, abnegadas y trabajadoras y esto significa “enseñar al que no sabe”.- (26-4-36)
  • A las almas que están deseosas de conocimientos, de ayuda espiritual, y de misericordia, enséñenles porque ellas esperan que les enseñemos algo. Las almas tienen sed de ayuda y si nosotras no les ofrecemos el agua pura del conocimiento buscarán otras y encontrarán aguas turbias, sucias, y al beberlas destruirán sus almas y así morirán en su pecado. Por eso enseñémosles y démosles alimentos sanos y así satisfechos con ellos, no buscarán otros, ni anhelarán otra cosa. Las almas puras de los niños inmaculados, tienen hambre y sed del alimento espiritual.- (26-4-36)
  • Ustedes como el Buen Pastor ayuden a las almas que les fueron confiadas y llévenlos al lugar de la santa Fuente, el Santo Alimento que es la Santa Comunión. Ustedes a ejemplo del Buen Pastor si una se extravía, busquen a la oveja perdida y no estén tranquilas mientras que no la devuelvan a Cristo.. Tráiganla y saquen con compasión y destreza las espinas que se clavaron en su alma. Busquen ayuda y salven a las enfermas y a las perdidas. No echen a los pecadores, sino, búsquenlos y consuélenlos. Enseñen a estas almas y ellas podrán después enseñar a otros. Que éste sea el inicio de la actividad misericordiosa de Ustedes,  y después vendrán tiempos en que seguirán trabajando por los demás.- (26-4-36)
  • Si hemos recibido la capacidad para algún servicio hay que servir, “el que ha sido puesto para enseñar, que enseñe. El que debe aconsejar, que dé consejos. El que manda, que se preocupe de hacerlo bien y el que atiende a los necesitados, que lo haga con alegría” .-  (17-1-37)
  • Quien tiene capacidad para un oficio, que sirva. Hermanas, todas nosotras por nuestra vocación somos servidoras y debemos trabajar todas.- (17-1-37)
  • Cada una de nosotras somos al mismo tiempo siervas y dueñas. Nosotras servimos a todas y otras nos sirven a nosotras.; una nos prepara la comida, la otra lava, la tercera cose.- (17-1-37)
  • Las hermanas mayores deben enseñar a las jóvenes de manera suave. Quien está puesto para exhortar que lo haga con diligencia. Las hermanas prefectas  deben aconsejar y advertir. Y Ustedes jóvenes lo deben practicar.- (17-1-37)
  • Practiquen la hospitalidad. Hospitalidad significa servir con respeto y amor solícito a los demás. Esto indica tener el Espíritu de Dios en nosotras, y esto es una virtud divina.- (17-1-37)
  • Nosotras no estamos sólo para hacer obras de la misericordia espirituales, sino también corporales. Debemos estar tristes el día que no hemos hecho el bien a alguien y no hemos tenido la felicidad de servir a alguien.- (17-1-37)
  • Queridas hermanas, sigan sirviendo a Cristo en las hermanas y Uds. serán servidas en el cielo.- (17-1-37)
  • A cada una de Ustedes tengo delante de mis ojos y las miro como trabajan, como hablan con dulzura, y como alguna vez están tristes.- (30-3-37)
  • Aquí las tengo otra vez delante de mí para hablarles y darles consuelo como la madre espiritual de Ustedes, aunque indigna.- (30-3-37)
  • Algunas no fueron como verdaderas madres y no supieron consolar a sus hermanas, ni orientarlas, ni levantarles el ánimo cuando lo necesitaban.-30-3-37)
  • Deben tener más abnegación para salvar la salud de sus hermanas, aunque esto exija más gastos.-(30-3-37)
  • Tú eres para tu hermana, como otra madre, si omites la más mínima cosa, esto puede tener graves consecuencias. ¡No! Hija, sino que también debes preocuparte como una madre y hermana solícita y preguntarle con cariño qué es lo que le pasa. Lo mismo se tiene que hacer por sus necesidades espirituales, ayudarla para que se levante y sane espiritualmente, y así viva feliz en Cristo, sacrificándose por su amor, y no dejar que sufra, y que física y espiritualmente se debilite, y contar sus debilidades a los demás.-(30-3-37)
  • Una hermana tiene que cubrir a su hermana con la capa del amor y la misericordia de Dios.-(30-3-37)
  • Sean compasivas y mansas con todos, pero especialmente con las hermanas que el Señor les ha dado.-(7-7-38)
  • Sean misericordiosas. Que la misericordia sea la característica de cada una. Practique la misericordia por donde vayan… En cada Filial, donde se pueda procuren educar y sacrificarse por los niños pobres y abandonados.- (7-7-38)
  • Sean pacificadoras. Amen la paz más que cualquier cosa en la Congregación. Eduquémonos para ser ángeles de paz y para ser capaces de establecerla en todas partes.- (7-7-38)
  • Queridas hermanas y Superioras, respeten y amen a todos como a sus hermanos en Cristo; sean ricos o pobres, campesinos u obreros. Anuncien el Evangelio según el ejemplo de Cristo.- (7-7-38)
  • Por todas partes del mundo vayamos haciendo obras de misericordia. Trabajemos y sacrifiquémonos por los pobres y miserables. No engañemos al mundo diciendo que somos “Hijas de la Misericordia” y no somos misericordiosas, sino que prediquemos y hagamos misericordia.- (7-7-38)
  • Vayan, queridas hermanas y Superioras, por el mundo, en nombre de Dios, a sanar a los enfermos, consolar a los tristes, salvar a los huérfanos, predicar el Evangelio, y a anunciar a todos “que se acerca el Reino de Dios”. –(7-7-38)
  • Ésta, nuestra joven Congregación “Hijas de la Misericordia” tiene la misión de trabajar en las obras de misericordia.- (Oct. 1.938)
  • Procuren ser tan misericordiosas que puedan dar todo para la salvación de las almas, Empiecen a ejercitarse de a poco, al principio les será difícil, pero tienen que llegar a ser sacrificadas y en esto deben educar el alma, el corazón y la voluntad, y ser así capaces de entregarse completamente al prójimo. Capacítense, queridas mías, para las obras de misericordia que exigen sacrificios y así podrán cumplir la misión que el Señor les ha encomendado.- (Oct. 1938)
  • Hay que ser abnegadas en la pequeñas cosas en las Filiales, con las queridas hermanas y en los trabajos con los niños huérfanos, los enfermos y con toda la Comunidad.- (Oct. 1938)
  • Nuevamente recomiendo y ordeno que las hermanas mayores, enseñen a las jóvenes las obras de misericordia y en el sacrificio.- ( Oct. 1938)
  • Tenemos el deber de enseñar a los que no saben cómo se debe actuar según la justicia y la recta intención.- –(31-12-38)
  • Aunque soy amable y misericordiosa con Ustedes, queridas hermanas, cuando veo la frialdad y la indiferencia de algunas y que no se vive en lo más mínimo el espíritu que Cristo pide de Ustedes en la santa Comunión.¡cuánto me duele todo esto!. Repito de nuevo, otras tienen que corregir de la manera que Dios les inspire, a aquellas que no quieren corregirse solas.- (5-9-39)
  • Estoy triste cuando no han obedecido, después de tantas palabras, enseñanzas y amonestaciones dadas para que eviten el pecado y las ocasiones y cuiden la Comunidad, para que la paz y la bendición de Dios las acompañe en este valle de lágrimas.- (5-9-39)
  • Sin el Espíritu Santo no podrán trabajar eficazmente en las obras de misericordia con los pobres, enfermos, y los niños. Si Dios habita en Ustedes, predicarán con la presencia y llevarán la salvación a la humanidad. Por eso queridas hermanas, vean cuánto y cómo pueden hacer y trabajar entre los niños, enfermos… (5-9-39)
  • Cristo en su Pasión perdona a sus verdugos, promete el cielo al ladrón arrepentido, tiene sed de almas y suplica la Misericordia del Padre para todos ellos.- (5-9-39)
  • Si un alma se acerca a Dios de corazón, a Él se convierte y pide misericordia y gracia, Él olvida todas sus caídas y pecados.- (18-3-42)
  • Jesús te consolará en los dolores y te ayudará con sólo llegarte a Él con el corazón humillado y contrito, si te arrojas en sus santísimos brazos.- (18-3-42)
  • El amor divino se manifiesta en las obras de Misericordia.- (25-3-42)
  • La Voluntad de Nuestro Señor Jesucristo, al fundar esta Congregación fue extender y dilatar el conocimiento del Amor Divino por las obras de misericordia espirituales y corporales.- (25-3-42)
  • Queridas hijas, mías, pónganse seriamente a la obra de salvar las almas, junten los niños para el catecismo, para la educación y enseñanza. Procuren tener la niñez en las manos, la juventud y sus padres. En los hospitales se debe trabajar con todos los medios para conquistar a los enfermos para Dios, también el personal, médicos y enfermeros, empleados. Por medio de los enfermos se puede llegar a las almas de sus familiares.- (31-5-42)
  • Siendo religiosas somos madres espirituales de innumerables hijos y por eso debemos con mucha preocupación cuidar la salud del cuerpo y del alma de aquellos que están encomendados a nuestro cuidado. Cuando alguien se enferma aunque sea un resfrío, no den  poca importancia, sino ocúpense de administrar remedio y cuidados porque puede traer graves consecuencias… (27-9-42)
  • Queridas hijas, preocúpense de que en las Filiales reine el verdadero amor de madre y que cada hermana haga todo lo posible para que no se destruya la salud física o espiritual de las hermanas, niños, enfermos.- (27-9-42)
  • Tengan corazón de madre y procuren adquirir el conocimiento necesario para prestar los primeros auxilios de enfermería.- (27-9-42)
  • Una esposa de Cristo, debe amar con todo su corazón a su Divino Esposo y Rey y por su amor debe abrazar no sólo una sola obligación, sino varias, como hace una amante madre, que piensa y trabaja para nutrir y educar a todos sus hijos, curar a los enfermos… (25-10-42)
  • En Cristo, cada una debe ayudarle en sus obras. Con amor conducir todas las almas que le están confiadas a la verdadera vida y felicidad, que es Dios.- (25-10-42)
  • Como son elegidas por Cristo Rey, para extender su reinado de amor, deben hacerlo y glorificarlo más y más con sacrificios y obras de misericordia, educando a los niños, cuidando a los abandonados, curando a los enfermos, enseñando el santo Evangelio en todas partes.- (25-10-42)
  • Deben hacer todo con amor, hijas mías, y si una no tiene caridad no hará nada, no podrá nada, porque no tiene nada. Y si Jesús es Amor y Misericordia, su esposa debe ser también sólo amor y misericordia.- (25-10-42)
  • Nuestra Congregación se ocupa especialmente de los niños huérfanos, pobres y abandonados, a los cuales debemos formar en la virtud, la bondad, la obediencia, el Temor de Dios, la puntualidad, el buen comportamiento, y pensar en ellos, como madre, padre y maestra, porque el fin especial de nuestra Congregación son las obras de la misericordia, y entre estas obras de misericordia las principales son la salvación y educación de niños y niñas y la educación de los huérfanos.- (18-4-43)
  • Nos llamamos “Hijas de la Misericordia” y por lo tanto debemos cumplir con nuestro fin de sacrificarnos por la educación de los niños, especialmente de los huérfanos y abandonados y de los que sufren, y si no cumplimos con la misericordia de Nuestro Señor Jesucristo, no podemos ser “Hijas de la Misericordia”.- (18-5-43)
  • Todas las almas deben amar de todo corazón a Jesús el Divino Amor, ¡cuánto más nosotras que somos sus predilectas! Nosotras que fuimos elegidas para estar más cerca de su Divino corazón, para enseñar a los otros a amarlo, honrarlo y glorificarlo y cómo deben observar sus mandamientos y salvarse.- (7-6-43)
  • Nosotras queremos que todo el mundo conozca y ame a Nuestro Padre Celestial y a su Verbo Encarnado y por lo tanto debemos trabajar para que se difunda el Reino de Dios, porque es el Reino del amor, de la paz y de la felicidad.- (8-7-43)
  • No sólo nosotras hemos de salvarnos y santificarnos, sino también debemos trabajar por salvar a las demás almas que Dios nos dio a nuestro cuidado, que están a nuestro lado, en nuestro contacto, como ser la juventud, los niños abandonados, los enfermos, etc. Todos estos son nuestros prójimos y tenemos la grave obligación de llevarlos a Dios.- (8-7-43)
  • Nosotras debemos decir de los niños y enfermos que cuidamos, que son nuestros hijos espirituales que nos da Dios y debemos preocuparnos por su salvación y mirar en ellos a Cristo mismo.- (8-7-43)
  • Prepárense hijas queridas, con la oración, con fervor, amor hacia Dios y el prójimo, y con el estudio, para poder realizar mejor las obras de misericordia.- (8-7-43)
  • Nosotras como “Hijas de la Misericordia” debemos sacrificar nuestra vida en las obras de misericordia especialmente espirituales, y entre éstas, la principal es la educación de los niños y de la juventud.- (8-7-43)
  • Preocúpense pues, por estudiar bien nuestra santa religión y tener buenos conocimientos de higiene y pedagogía para que si se las destina a educar niños o cuidar enfermos, estén preparadas, de lo contrario pueden hacer mucho daño.- (8-7-43)
  • ¡Qué grande es la Misericordia! Por las obras de misericordia se salvará el mundo.- (8-7-43)
  • Con nuestra consagración, lo hemos consagrado todo a Dios, para su mayor gloria, nuestra santificación, para salvación de las almas, en las obras de misericordia como también en cualquier otro trabajo u obligación que nos señale la santa obediencia.- (29-8-43)
  • Deben ser fieles en todo y en lo más mínimo, porque así lo exige la vida de perfección, y si son fieles en lo poco se les puede confiar lo de más responsabilidad, la educación de los niños cuyas familias encargan a las religiosas para que los formen mejor, eduquen y salven de la perdición.- (29-8-46)
  • Vean como la Dirección de los Hospitales tienen confianza en las religiosas, y por eso somos llamadas y nos confían los niños, el personal, y la vigilancia, tranquilos se van a sus casas, porque confían que las religiosas obrarán con conciencia, desinterés, gran caridad con todos, que se deben preocupar de todos, cuidar todo, salvar todo, tranquilizar a todos, dirigir todo, poner orden en todo para que nada se pierda y que esté bien arreglado, y procurarán que todos vivan en paz y estén contentos.- (29-8-43)
  • Sean verdaderas madres de caridad y de misericordia. No permitan que ninguno sufra en el alma o en el cuerpo por culpa de Ustedes. Miren si alguna de Ustedes son culpables de que de que una candidata no sea recibida o expulsada de la Congregación. Ustedes serán responsables por toda la eternidad por sus sufrimientos o puede ser también por la pérdida de su alma.- (5-9-43)
  • Sean justas, misericordiosas, especialmente hacia los enfermos, pobres, huérfanos, viudas, hacia los que sufren, los afligidos, los abandonados de todos……….. (5-9-43)
  • No cuidar los niños y enfermos, no cumplir con el propio oficio y deber, son pecados de la mayor injusticia, por los cuales, el remordimiento de conciencia no dejará morir en paz.- (5-9-43)
  • Yo veo que aman a Jesús, pero este amor debe resplandecer en la obras, en el fiel cumplimiento de los mandamientos, en la verdadera caridad, y en el amor y trato con las demás hermanas. Cuando ellas están enfermas ayúdenlas en todo.- (2-12-43)
  • Deben pensar que las hermanas no tienen su propia madre ni hermana carnal, todo lo han dejado por Jesús y solamente las tienen a Ustedes, sus hermanas………. (2-12-43)
  • Deben pensar siempre que la Casa Religiosa es de Ustedes y que todo les pertenece: las hermanas, los niños, los enfermos, los ancianos. Y traten con amor a todos.- (2-12-43)
  • Si Ustedes se sacrifican con amor por Jesús y el prójimo, darán buen ejemplo a las demás hermanas para que ellas también, por amor a Jesús se sacrifiquen por la salvación de las almas… (19-12-43)
  • Si alguna de las hermanas está enferma, debe preocuparse para que se sane lo más pronto posible. A la enferma hay que darle alimentación sustanciosa y más frecuente, se debe buscar los remedios más eficaces, si son llagas se las debe curar, limpiar, cambiar a menudo. A la enferma se le debe acercar la Superiora, como una madre que vela sobre su hijo en la cama y no visitarla solamente una vez al día, dejándola a la responsabilidad de una hermana joven, sin experiencia y tal vez sin corazón ni compresión para con la enferma, o lo que es peor, que luego diga que no alcanzó a verla.- (19-12-43)
  • Deben preocuparse por la salud espiritual de las hermanas, que sean fuerte, resistentes contra los ataques del enemigo de sus almas Antes de la hora de la meditación o lectura espiritual deben preparar aquello que las pueda animar, refrescar su espíritu, que les sirva de ayuda en sus dudas.- (19-12-43)
  • Hermanas mías, curen a los enfermos, enseñen a los ignorantes en el camino de Dios, consuelen a los tristes y a todos hagan el bien- Aprovechen cada minuto para enseñarles los deberes hacia Dios, cómo lo han de conocer, amar y cumplir sus -(20-12-43)
  • … Cuando vean alguna necesidad, que alguna cosa se pierde, corran enseguida para ayudar a salvar.-………. (20-12-43)
  • Debemos pensar cómo podemos hacer el bien, por amor de Dios, a nuestros prójimos, especialmente a nuestras hermanas, enfermos y niños.- (6-2-44)
  • Pidan al Señor que las ilumine e inflame el corazón para que puedan guiar a los niños, consolar y ayudar a los pobres y enfermos, como también a todos aquellos que necesitan alivio. Así den al enfermo una medicina, con una palabra de aliento; al desconsolado y triste, una palabra de consuelo y de esperanza, y trasmitan la alegría a todos los que las rodean y que todos vean en Ustedes a otro Cristo. A veces puede invadirles la pena, pero deben negarse a sí mismas y deben dar consuelo a los demás.- (6-2-44)
  • Fatíguense ahora en sembrar la buena palabra, educando, dando buen ejemplo y así serán santas…. (6-2-44)
  • Después del Noviciado, deben salir a hacer Misiones, obras de apostolado, enseñar la religión y la Doctrina Cristiana y hacer obras de Misericordia a los pobres y abandonados.- (13-2-44)
  • Si una hermana tiene caridad, sufre con paciencia a los demás, a los enfermos, a los niños, a sus compañeras.- (20-2-4)
  • Si alguna, por debilidad nos hace algún mal, debemos no sólo perdonarle, sino pensar y hablar siempre bien de ella.- (20-2-44)
  • Nosotras, por la vocación religiosa, debemos darnos completamente al servicio de Dios, al apostolado y a las obras de Misericordia, sacrificándonos por los enfermos, huérfanos, los ancianos, y en primer lugar dándonos toda por nuestras hermanas en la Congregación y por la Congregación misma.- (20-2-44)
  • Ante todo debemos renunciar a todo y después de esto, no debemos quedar ociosas, sino que debemos dedicarnos con todas nuestras fuerzas, a la Congregación en las obras de misericordia, para con los pobres.- (27-3-44)
  • Aquel que ama a los pobre es el verdadera humilde… ama a las almas simples , ayuda a los que sufren y tienen hambre, enseña a los ignorantes, y todo lo hace no por la paga sino por puro y sincero amor a Dios…… (27-3-44)
  • El espíritu de pobreza consiste en vivir y trabajar para ayudar a los pobres. Vivir en la sencillez de modo que los pobres puedan acercarse a nosotras. Amen a los pobres y sea madres de los pobres, verdaderas “Hijas de la Misericordia y verdaderas hijas de San Francisco.- (27-3-44)
  • Amemos, Hijas mía, el espíritu de Jesucristo Nuestro Señor y Esposo de nuestras almas, con todo nuestro corazón y con todas nuestras fuerzas, preocupándonos por los pobres con verdadero amor a Dios y al prójimo… (27-3-44)
  • La vida de nuestra Congregación, es mixta. Vida contemplativa y Vida activa, que quiere decir vida de oración y vida de obras…….. de misericordia a ejemplo de Nuestro Señor Jesucristo , su Santísima Madre y los Apóstoles… – (7-5-44)
  • Nuestra vida activa se preocupa de hacer obras de misericordia: enseñanza catequística, educación y salvación de los niños y la juventud. Debe ocupase especialmente de los abandonados y pobres, asistencia y salvación de los enfermos, ancianos inválidos. Todo esto se hará con la ayuda de la vida contemplativa, esto es, con la vida de oración.- (7-5-44)
  • Nuestra vida activa consiste en la laboriosidad, en el sacrificio, y progresar en las obras de misericordia de nuestra Congregación.- (7-5-44)
  • Queridas hijas, no abramos la Casas si no hemos de poder cumplir con nuestro fin especial, que es hacer obras de misericordia, porque somos “Hijas de la Misericordia” y por lo tanto somos para las obras de la misericordia.- (7-5-44)
  • Para ser activas en nuestras obras, debemos estar preparadas. Cada una debe encontrar el tiempo y estudiar un poco cada día, temas espirituales, de religión, de enfermería, de enseñanza de catequesis, o docencia.- (7-5-44)
  • La vida Activa, que es vida de obras se consagra a las necesidades corporales y espirituales del prójimo es muy agradable a los ojos de Dios, tiene mucho mérito y es muy útil al prójimo.- (7-5-44)
  • Debemos servirnos de los medios con los cuales podamos ayudar al prójimo para que eleve sus almas a Dios y le dé las mayores alabanzas, despertando en ellos la confianza de hijos hacia nuestro Padre Celestial.- (7-5-44)
  • La compasión natural puede de cuando en cuando, momentáneamente empujarla al sacrificio por el prójimo, pero sólo tal compasión no hará nunca que una Religiosa sea perseverante o tenga continuo celo en el cumplimiento de sus deberes de estado.- (7-5-44)
  • La fe hace que en la persona del pobre veamos al mismo Jesús…….. La vida de las religiosas en las obras de misericordia en un triunfo del santo amor…… (7-5-44)
  • Cuiden de unir la meditación y la oración con las obras de misericordia y el amor hacia el prójimo.- (7-5-44)
  • Hijas mías, están elegidas por Dios para extender su gloria y para la salvación de las almas, por las obras de Por eso deben estar preparadas como maestras para enseñar a la humanidad el camino hacia el cielo. – ( 28-7-44)
  • Se entrega a las religiosas, los niños para que los formen cristianamente, los corrijan en sus defectos, y los eduquen en las virtudes, pero, las hermanas deben ser ejemplo de una vida buena y cristiana y con sus roces, los niños toman algo de sus buenos modales, de su manera de tratar, de perdonar. Pero si la hermana no tiene esas virtudes, ¿cómo podrá educarlos?- (16-1-45)
  • ¿Para qué nos llaman a los Hospitales, Hogares y otras obras? No es sólo para arreglar las cosas, sino para educar a todos en el orden, en la disciplina, paz, concordia, justicia y misericordia, porque los enfermos e internados no son bien atendidos….- por eso buscan una religiosa, maestra de orden, de caridad, justicia y de misericordia.- (16-1-45)
  • Que el Dulce Cristo en Ustedes y por Ustedes, pequeñas hostias suyas, realice en el frío mundo su obra de caridad y misericordia.- (16-1-45)
  • Nosotras como religiosas debemos amar más al prójimo que a nosotras mismas, como Cristo amó; si es verdad que seguimos a Cristo tenemos que sacrificar a Dios nuestra vida para la salvación de las almas, de los pobres, y más aún de los niños que no saben defenderse, y que como no tienen experiencia van allí donde les precipitan los impulsos, que siempre los arrastran al mal.- (4-2-45)
  • Las religiosas, “Hijas de la Misericordia” acuérdense continuamente de su fin especial, que es sacrificarse en las obras de Misericordia para con el prójimo por amor de Cristo.- (4-2-45)
  • Las religiosas que ejercen obras de caridad y están dedicadas a sus gravísimos oficios, estén dotadas de espíritu de sacrificio.- (4-2-45)
  • Hijas mías, para ejercer las obras de misericordia deben practicarlas ahora unas con otras, y prestarse la ayuda que puedan, cumpliendo lo que les ordena la obediencia. También ejercítense en el cuidado de los niños que están en nuestro asilo, haciéndoles todos los servicios, cada una según sus trabajos y con corazón. Así, una les prepara comida sana, otra les arregla la ropa, otra les baña y asea, otra les enseña, otra les cuida y vigila… Tengan un corazón de madre con estas niñas.- (4-2-45)
  • Yo estoy dispuesta a dar mi vida por estas niñas, así Ustedes deben sentir también por ellas. Mi corazón sufre mucho por estas niñas, y más aún cuando veo que alguna hermana no se preocupa con corazón de esas criaturas y pienso ¿ cómo un día saldrán a ejercer la misericordia en otras Casas, u Hospitales, si aquí no son capaces de atender a las pobres niñas y a sus hermanas?- (4-2-45)
  • Hijas mías, cuando alguien está enferma, sea hermana o niña, preocúpense de que no le falte nada y no se queden tranquilas esperando que se les mande a cada momento para llevarle un poco de té, un poco de comida, agua, etc.- (4-2-45)
  • Una hermana “Hija de la Misericordia” debe poseer espíritu de caridad, de misericordia, de sacrificio, y no como tantas que pasan delante de las chicas sin darles una maternal mirada, para ver si todas están bien , sin arreglarlas, sin enseñarles….. (4-2-45)
  • Nosotras debemos alegrarnos por la gracia que nos da el Buen Dios, de poder servirle en los pequeños, en los desgraciados, en los pobres y enfermos.- (4-2-45)
  • Si es que realmente amamos a Dios y tenemos el espíritu dotado de amor por las obras de misericordia, correremos con amor hacia ellas porque el amor nos impulsa, busca lo que desea y ama. Así, si nosotras amamos a Cristo, correremos en busca del sacrificio, para mostrarle que realmente amamos al prójimo…… (4-2-45)
  • En la vida activa se trabaja y se pone en práctica las obras de misericordia y de apostolado con el prójimo, meditado en la oración.- (11-3-45)
  • Cada Postulante debe poner toda su fuerza para aprender las cosas que se les enseñan, para poder después servir a Dios en sus prójimos, porque de lo contrario bien pueden decir las gentes del mundo “si aman y sirven a Dios, ¿ por qué no hacen lo que Él quiere? Y bien sabemos que Dios quiere misericordia.- (11-3-45)
  • Ahora que empieza el severo Postulantado, según la capacidad de cada una, serán destinadas, unas para enseñar a las niñas pobres, otras para coser la ropa, otras para enseñar a las niñas los trabajos domésticos, para que sean buenas cristianas, de su casa y no de la calle.- (11-3-45)
  • Nosotras vivimos pocos días en esta misión y durante ellos debemos enseñar la Doctrina de Jesús…(10-5-45)
  • Si alguna se pone triste cuando se la cambia de casa, porque deja sus obras, es señal de que no ama de veras a Dios y no miraba a Cristo en los niños, en los enfermos que asistía, porque de lo contrario, sabría que hallaría a Cristo en la otra Casa donde la obediencia la manda.- (10-5-45)
  • Todo proviene del Padre Celestial, y nosotras, sus hijas, que salimos de su misericordioso corazón, fuimos creadas para continuar las obras de su misericordia, por eso nos llamamos “Hijas de la Misericordia” y debemos hacer obras de misericordia.- (27-5-45)
  • “Hijas de la Misericordia” ¿por qué quiso Dios que vengamos a la tierra? Porque quiso que cooperemos con Él en las obras de misericordia y con el Hijo y el Espíritu Santo en la obra de la salvación de las almas.- (27-5-45)
  • El Padre Celestial quiere que nosotras cooperemos en sus obras, no porque Él lo necesita, sino porque él quiere que trabajemos en las obras de misericordia.- (27-5-45)
  • Debemos hablar algo de nuestra cooperación con el con el Hijo en la Salvación de las almas. Si no podemos todas dedicarnos al apostolado y cooperar en la salvación de las almas, podemos ser todas salvadoras de muchos seres y cosas por las obras de misericordia como curando enfermos, ayudando a los pobres, educando niños.- (27-5-45)
  • ¡Oh hijas mías, dense con Jesús a las obras de misericordia, salvando todo y por donde pasen hagan el bien!- (27-5-45)
  • La obligación y responsabilidad de nuestros deberes y oficios es grande, especialmente cuando se trata de la vida y alma de niños y enfermos, que debemos dar hasta la vida por cumplirlos. Somos responsables de la vida y educación de los niños, por la salvación de las almas, por la salud de los enfermos y hasta de los ancianos.- (20-6-45)
  • … No todas saben cumplir con las obligaciones de la familia religiosa: cuidar a los niños, hacer misiones, cuidar enfermos, atender la cocina y todo aquello en que se ocupa la Congregación. Hijas mías, vinieron a la Congregación para sacrificarse en el servicio de Dios en las obras de misericordia.- (20-6-45)
  • Ayúdense unas a otras en las obras y trabajos de la Congregación y obras de la misericordia. Si una no puede hacer cosas grande, se ocupará en deberes más fáciles, como atender niñitos, remendar la ropa pero procurará ayudar en algo a la querida Congregación, porque la ama como a una madre, y como una madre, aún cuando está enferma  lo mismo piensa en sus hijos.- (20-6-45)
  • Hijas elegidas de Dios para extender las obras de amor y misericordia, comprendan la misión y tomen en serio el deber y empiecen enseguida, ahora mismo, no con palabras, sino con obras.- (26-6-46)
  • Si quieren recibir las gracias y misericordia del Señor, hagan obras de caridad y misericordia, porque con “la medida con que midan, serán medidas”. Jesús lo dijo y Él no puede engañar, porque Él es la Verdad Eterna, más clara que la luz.- (26-6-46)
  • Si nosotras queremos, hijas mías, que Dios nos de su misericordia, debemos primero hacer algo por Él, tener un gran deseo de inmolarse, de sacrificarse, de hacer muchas obras de misericordia por su gloria y por su amor, Pero no quedarse con el deseo e inmóviles……..(26-6-46)
  • Cuanto más hagamos obras de misericordia, Jesús en su amor, nos colmará de sus gracias, porque eso es lo que quiere el Señor.”Misericordia quiero más que sacrificio”.- (26-6-46)
  • ……Deseo que se sacrifiquen para la gloria de Dios y por las obras de misericordia.- (26-6-46)
  • Donde hay amor, hay unidad, porque el amor soporta todas las diferencias de carácter, de herencia, de virtud.- (13-11-46)
  • Se debe ser como el corazón de Jesús, el que amaba más al que era pobre, débil, necesitado, porque los ricos y los que gozan no necesitan tanto amor……. (13-11-46)
  • Si una hermana está enferma… corran a ella para cuidarla, y sufran con ella al verla sufrir.- (13-11-46)
  • Deben amar a las pequeñas Aspirantes, Postulantes y Novicias y a todas las Hermanas trabajando por ellas hasta la muerte, por las jóvenes, las ancianas y enfermas.- (13-11-46)
  • No pueden ir a hacer misiones entre los enfermos y otros, si primero no hacen caridad y no ayudan a las hermanas de la comunidad. Quien tiene amor a sus hermanas, lo tendrá también con los pobres. ¿Cómo pueden ir a salvar a las gentes por el pueblo, si aquí no hacen misericordia y caridad con las hermanas? (13-11-46)
  • Si una hermana les da un aviso o les hace una corrección no reaccionen mal, sino. Recíbanlo con benevolencia y digan “gracias hermana” pero en buena forma. Y si algo se les reprocha, digan “ perdón hermana, gracia”.- (13-11-46)
  • El amor debe impulsar a cada una para terminar pronto los estudios porque las obras las esperan… y las hermanas mayores deben guiarlas, enseñarles con amor para que ellas comiencen a ayudar y trabajar por la Congregación… (13-11-46)
  • Jesús es Padre y Rey de la Congregación y Esposo de cada una, entonces, debemos amar todo lo que Él ama, todo lo que Él tiene en su Casa; sus Esposas, sus niñas, sus obras.-(1.946)
  • Si somos verdaderas Esposas d Jesús, le mostraremos nuestro amor amando a la Congregación y sus obras, porque el amor se demuestra en las obras.- (1.9.46)
  • El amor a la Congregación nos empujará a trabajar por la salvación de las almas, especialmente de niñas, la juventud.- (1.946)
  • Vayan donde las manda la obediencia, a curar las almas y los cuerpos sobre todo con el santo ejemplo y díganles que se acerca el reino de Dios.- (22-11-46)
  • Vayan hijas mías con santidad, cautela y modestia a hacer obras de misericordia, con cada palabra y cada acto que se pueda decir, “la misericordia de Dios  se ha encarnado en ella”. Haga obras de misericordia no sólo en la celda, sino ante los hombre.- (22-11-46)
  • Si hay 100 enfermos que atender, piensen que son 100 niños o 100 ángeles, trabajen con ellos con santa sencillez o como si fueran padre o madres de Ustedes.- (22-11-46)
  • El Espíritu de Cristo es espíritu de humildad, de pobreza y de caridad, esto es; vivir pobre, trabajar para los pobres, ayudar a los pobres, enseñar a los pobres, y por eso quiso Jesucristo que se fundara esta Congregación para continuar con su misma obra de misericordia y caridad, para trabajar con su mismo espíritu para los pobres, estar con los pobres, enseñar a los pobres, ignorantes, y abandonados en la fe…. (5-12-47)
  • Esta Congregación es su obra, para su gloria y amor y para las obras de misericordia con los pobres. Ya que el Señor quiere esto debemos ser un consuelo para su amor, y debemos obedecerle, haciendo misericordia con los necesitados, pero de un modo especial a los niños, a quienes debemos educar con amor, y formarlos para salvarlos.- (5-12-47)
  • Cada célula de nuestro cuerpo, cada minuto de nuestra vida deben ser y estar consagrados al amor de Dios y a la Salvación de las almas, por las obras de misericordia, sin reservarnos nada para nosotras; una enseñando a los niños, otra cosiendo para los niños y enfermos… unas en la escuela, otras con los ancianos, otras con los enfermos, otras con los pobres ciegos.- (5-12-47)
  • No deben fijarse si aquel a quien hacen el bien es bueno o malo, joven o anciano, fiel o incrédulo. Saber que es necesitado, debe ser suficiente para que le ayuden.- (5-12-47)
  • Cuando después de la guerra mundial de 1.919, todo estaba destruido y todo era un lamento y desolación, este clamor de pobres, huérfanos, y viudas llegó a mi corazón y se fundó esta Congregación, y Dios me encargó que con las primeras hijas, fuéramos a salvar a los huérfanos y pobres, y comenzamos a dar de comer a los hambrientos en una cocina para 3.000 personas pobres, a consolar a los que sufren, y a ayudar a los necesitados. Por eso, cambiar un poco de esta misión y de este espíritu es salir de lo que Dios quiere.- (5-12-47)
  • Si quieren ser hijas de mi alma, pónganse con Jesús Crucificado y díganme: “Vamos con Usted” a trabajar por la gloria de Dios y por su amor para los pobres y abandonados.- (5-12-47)
  • Ustedes, las primeras hermanas deben ser fuertes en el espíritu de sencillez y pobreza, espíritu de caridad y sacrificio por los pobres, pues deben ser las columnas de nuestra Congregación.- (5-12-47)
  • Nosotras debemos vivir según nuestro espíritu y según el santo Evangelio, con los pobres, y para los pobres. Debemos ser amantes de los pobres y sentirnos animadas y contentas con ellos.- (5-12-47)
  • Si una hermana huye de la vida de trabajos humildes y para los pobres, no es “Hija de la Misericordia” ni tiene espíritu de Cristo, ni espíritu de pobreza, que consiste en vivir para ayudar a los pobres. Debemos aprender a trabajar, porque no vale nada el ser buenita solamente, sino que hay que demostrarlo en las obras y trabajos… (5-12-47)
  • Hijas mías, deben comprender y vivificar en Ustedes el espíritu de pobreza, que es espíritu de justicia en el obrar, en guardar y dar a los pobres lo que es para ellos.- (5-12-47)
  • Nuestra vida es contemplativa y activa, esto es, contemplar y amar a Dios y dedicarnos al trabajo por amor de Dios, en las obras de misericordia. Por eso una persona perezosa no es para esta Congregación, no puede estar en ella, porque esta Congregación es para la gloria de Dios y para trabajar y salvar a los pobres y necesitados.- (5-12-47)
  • La Superiora tiene la grave responsabilidad de vigilar, corregir y amonestar para que se guarde exactamente la Santa Regla. Ella no debe dejar pasar las transgresiones para que la crean buena. (Dic. 1.947)
  • De nada servirá vestir el santo hábito y vivir en la Casa de Dios, si no obramos con justicia y misericordia… (20-6-48)
  • Toda necesidad ajena debe tocar nuestro corazón y debemos ingeniarnos y hacer algo para remediarla…… (20-6-48)
  • Hijas mías, nuestra Congregación se fundó para hacer misericordia… quiero que se formen en justicia y practiquen la misericordia que es más que la justicia, primero en el monasterio y después en el mundo……… (20-6-48)
  • Un alma sin conciencia y que no es justa no puede ser religiosa, porque la religiosa debe ser justa y más aún misericordiosa.- (20-6-48)
  • Esfuércense, hijas mías, en aprender y practicar la justicia y la caridad, si quieren ser verdaderas religiosas.- (20-6-48)
  • Hijas mías, hijas de la Divina Misericordia, Ustedes más que nadie, deben comprender y hacer obras de misericordia.- (20-6-48)
  • La Misericordia es propiedad del Corazón de Dios Padre y Ustedes son las hijas elegidas de su corazón, para continuar obrando Él por medio de Ustedes, en las obras de misericordia que hacen,  a la pobre y sufriente humanidad, como por sus ángeles en la tierra. Sí, hijas mías deben ser ángeles de misericordia y caridad… (20-9-48)
  • “Hijas de la Misericordias”, debemos hacer misericordia sin descanso y hacerla más que todas las almas misericordiosas porque nos llamamos “Hijas de la Misericordia” y Dios nos puso en el mundo para ejercitarla.- (20-9-48)
  • La segunda vez, el Señor no vendrá humildemente como en Belén, sino solemnemente, majestuosamente, en el esplendor de su gloria para juzgar por las obras de misericordia a los vivos y a los muertos. Seremos entonces juzgadas con la misma medida con la cual hemos cumplido las obras de misericordia hacia nuestro prójimo. Por eso de nada vale la mucha oración y penitencia  si no se tiene misericordia  y caridad…… (20-9-48)
  • Hijas mías, Ustedes que están con las niñas y atienden otras obras de caridad, llénense de entrañas de misericordia y practiquen, no sólo la misericordia material, sino también y más aún, la misericordia espiritual.- (20-9-48)
  • Por amor de Dios, preocúpense de la salvación de las niñas, formen su vida espiritual y moral, porque sobre todas las obras la primera es la educación espiritual de los niños pobres y abandonados en la fe.- (20-9-48)
  • Debemos hacer obras de misericordia más que todo el mundo, no sólo porque somos religiosas, sino porque es nuestro fin especial. Por eso pidamos a la fuente de la Misericordia, el corazón de Jesús, que ponga en nuestro corazón su espíritu de amor y misericordia, para que Él obre por nosotras y seamos instrumentos de misericordia.- (20-9-48)
  • Debemos prepararnos para hacer obras de misericordia, para evangelizar a la gente, haciendo obras de misericordia… siendo enfermeras, maestras, catequistas, y con esto conquistar almas para el cielo… (25-10-48)
  • Se deben prever todas las posibilidades que se tendrán para las obras de misericordia porque es una injusticia querer dar de comer a los pobres y para ello contraer deudas que no se pueden pagar.- (2-1-49)
  • Hijas mías, por el Santísimo nombre de Jesús serán fuertes en la lucha, mantendrán en Ustedes la virtud de la perseverancia multiplicarán los alimentos, y se podrá hacer hasta milagros con los enfermos, en las obras de misericordia y en todas las necesidades.- (2-1-49)
  • A las almas se llega por la misericordia y cuando ellas sienten una atención, un alivio, por la solicitud de nuestra caridad creen en nuestra palabra  y se convierten a Dios.- (22-1-49)
  • Deben ser maestras y ejemplos de justicia…Es justa la Maestra que se preocupa de que sus alumnas reciban de ella toda instrucción y formación debida. La cocinera es justa cuando prepara la comida de modo que haga bien y sirva para conservar la salud y la fuerza de las hermanas, niñas, y enfermos. La ropera es justa si cuida de que todas las hermanas y personas a su cuidado  tengan la ropa preparada para cambiarse, para abrigarse, que cuida todo para que no se pierda, para que sirva para uso de otras hermanas y niñas.-(23-1-49)
  • Cuanto más podemos debemos ayudar con libros y ropas a los pobres, pues en el día del juicio, el Señor nos pedirá cuenta de este bien que debíamos hacer y no hicimos.- ( 23-1-49)
  • Debemos preocuparnos no sólo de que no nos falte nada a nosotras, sino, que no falte a los otros, dándoles aún de lo nuestro.- (23-1-9)
  • Dios puede castigar a las almas religiosas que viven sin hacer misericordia, privándoles de las cosas necesarias, para hacerles comprender la necesidad de los demás.- (23-1-49)
  • Les recomiendo mucho que cuiden muy bien las cosas que tienen al cuidado de Ustedes, para que no se destruyan, y así, en vez de gastar en comprarlas nuevamente, se pueda ayudar con ese dinero, a los pobres o comprar catecismos para dar a la gente y salvar sus almas.- (23-1-49)
  • Prepárense para ser santas y justas administradoras de las obras de misericordia de Dios y de la Congregación.- (23-1-49
  • No piensen en Ustedes mismas, sino más bien en las otras almas, que les fueron confiadas a las que deben ayudar, enseñar y salvar..- (31-5-49
  • El alma que ama enseña y corrige de la mañana a la noche a quienes ama, como hace una madre con sus hijos…- (16-10-49
  • Quien ama a otra persona , desea que sea buena, inteligente perfecta, y para conseguirlo , tiene mucho que corregirla.- ( 16-10-49)
  • Hijas mías acuérdense siempre que son elegidas como misioneras para la salvación de las almas por las obras de misericordia.- (5-11-49)
  • Hijas de la Misericordia, debemos hacer las obras, preparándonos por los más pobres e ignorantes: niños, ciego, enfermos. Estas son almas preciosas que llegan a nuestras manos para que las iluminemos, por eso nosotras tomamos como primer fin la gloria y el amor de Dios y como fin especial las obras de misericordia con el prójimo, especialmente con los niños.- (13-11-49)
  • Mi primera preocupación son los niños. Respondan al nombre que llevan, sean modelos de misericordia, enseñen, eduquen, tengan paciencia con las Postulantes, Aspirantes y niñas, porque son almas a quienes Dios ama como a la pupila de sus ojos……(13-11-49)
  • No es misericordiosa la que ve un error y no corrige o un desorden y no lo arregla, que deja todo como está, pasa o critica.- (13-11-49)
  • Las obras de misericordia nos van a salvar. Si no alcanzamos un gran fervor, si no somos capaces de hacer grandes penitencias, tenemos la dulce esperanza de entrar en la gloria por las obras de misericordia…. (13-11-49)
  • Para trabajar en paz en las obras de misericordia y sacar fruto deben estar bien organizadas.- (13-11-49)
  • Debemos cuidar a las niñas pobres, vestirlas, alimentarlas, conseguirles una beca para que se sostenga y conseguir trabajo a la madre, en fin, que encuentren en nosotras un refugio, esto es hacer obra de misericordia. Se empieza por hacer obras pequeñas,, hijas mías, y se va haciendo un poco más cada vez y así llegaremos a las más grandes obras…… (13-11-49)
  • Empiecen, hijas mías a hacer las obras de misericordia, con amor y con actividad, sirviendo a Nuestro Señor en las niñas.- (13-11-49)
  • Hijas mías, haga un propósito firme sobre este ideal: “hacer con amor las obras de misericordia”.- (13-11-49)
  • La caridad, el amor están en la bondad. Una persona que es bondadosa, tiene amor. Su vida es hacer el bien a todos, olvidándose de sí misma. En esto consiste el amor, hacer el bien sacrificándose y dándose a otros, como Cristo, nuestro Maestro y Ejemplo, Él se sacrificó por amor a nosotros.-  (16-11-49)
  • Cristo es Bondad que se da. Si Hijas mías, la bondad se da, el amor se da, no tiene nada para sí, hasta el último momento, y cuando ya no puede trabajar por otros, hace el bien con sus palabras, habla para elevar a otros, hasta la última posibilidad.- (16-11-49)
  • Todas al venir al convento, pensamos ser ángeles de caridad. de amor, de unidad, ser bondadosas, silenciosas, dulces, olvidadas de nosotras mismas, para darnos totalmente en ese amor profundo que tiene sus límites en Dios.- (16-11-49)
  • Esta Congregación se sacrifica en el amor misericordioso por el prójimo……….. (16-11-49)
  • La caridad se muestra no sólo en lindas palabras, sino en la inmolación por el bien de los otros. La caridad se sacrifica hasta el último momento de la vida, hasta el anonadamiento, esto es amor, el fiel cumplimiento del deber.16-11-49)
  • Cuando una hermana está enferma, deben todas correr para servirle, y ayudarla,……. sin la menor diferencia, porque deben ser todas para una y una para todas, porque todas somos iguales……Esto es una Congregación, esto es amor que une, todas ayudarse y defenderse mutuamente, enseñarse una a otras….. (16-11-49)
  • Nosotras estamos sólo para atender a los que el mundo arroja, a los miembros doloridos de Cristo: a los pobres, enfermos, locos, ésta es nuestra misión.- ( 30-4-50)
  • Ustedes que están elegidas para misionar, deben continuar esta obra después de mi muerte. Las nuevas misionera de las almas, las futuras maestras deben continuar la obra………..- (19-5-50)
  • Una hermana me ha dicho que siempre soñó ir al África, está bien, pero antes debe hacer misión aquí, y recién cuando vea su obra podremos pensar en la misión entre infieles.- (19-5-50)
  • Deben empezar a despertar entre los niños, el espíritu y entusiasmo misionero, que se formen catequistas al lado de Ustedes, que se preocupen de averiguar dónde hay niños sin bautizar, sin primera comunión y de buscar niños para traer a la santa Misa.- (19-5-50)
  • Dios no nos creó para vivir retiradas en una cueva, si bien hemos renunciado al mundo debemos trabajar por su salvación y levantarlo de sus miserias y ayudarlo en sus tribulaciones, preocupándonos por los niños abandonados, por los ciegos y ancianos, y darnos totalmente a las obras de misericordia ya que nos llamamos “Hijas de la Misericordia”.- (26-7-50)
  • Deben saber las necesidades que padece el mundo para poder ayudar y subsanarlas. Pero además de saberlas, es necesario que tengan el espíritu de una mujer fuerte, para poder vivir para los demás. Porque más que todas las riquezas, vale más encontrar una mujer fuerte, es decir:”prudente, inteligente, práctica, que ama y se sacrifica por todos.- (26-7-50)
  • Una mujer fuerte, más que nadie debe ser una religiosa y por eso la llaman de todas partes para entregarle las obras…………. Confiando en la fortaleza de las mujeres, en las cuales pueden confiar grandes responsabilidades, bajo cuyo cuidado no puede sufrir, nadie ni nada.- (26-7-50)
  • Hijas mías, sea fuertes, trabajen con corazón de madre, fuertes allí donde las pone Dios…….. eso es ser una joya preciosa, un tesoro para la Congregación…. Un ejemplo vivo para los demás, que consuela el Corazón de Jesús y sus superiores.- (26-7-50)
  • ¡Qué grande, qué consolador es cuando Dios Omnipotente y su Amado Verbo, encuentran como una compañera una cooperadora que quiere ayudarle en: enseñar, curar, trabajar, sufrir, salvar, etc. Para que así las demás almas pedan conocer a Dios.- (26-7-50)
  • Ofrézcanse con Cristo como víctimas puras de amor al Padre Celestial , para que tenga misericordia del pobre y extraviado mundo, porque Ustedes, quieran o no, son elegidas por Dios para salvar al mundo.- (26-7-50)
  • Ustedes son “Hijas de la Misericordia” que quiere decir salidas del Corazón del Dios de la Misericordia y deben ser fuertes con su gracia y su amor.- (26-7-50)
  • Ustedes deben sacrificarse por la salvación de las almas, porque la ira de Dios está irritada, y buscan almas que se ofrezcan como víctimas con el Corazón de María.- (1-8-50)
  • Jesús se entregó a sus Apóstoles, rústicos e ignorantes y a la muchedumbre del pueblo, y a los niños. Así debemos nosotras buscar la inmolación y el sacrificio, y dar amor a otros, sin pedir ni esperar nada para nosotras……………(1-8-50)
  • Vayan, hijas mías, a llevar a Cristo a las almas, Él va con Ustedes para realizar sus obras de misericordia…. (3-8-50)
  • Prepárense bien para las obras de Dios. Cada una debe saber de todo para formar a los niños, Aspirantes y Postulantes, para poder ayudar y consolar a los enfermos en el alma y en el cuerpo.- (3-8-50)
  • Se debe saber hacer misiones. Además se debe tejer, cocinar, coser, escribir a maquina, para poder trabajar más por las almas.- 8 3-8-50)
  • No se pretenda que todas sean maestras, sino que tengan verdadero corazón de madre y corazón de esposa de Cristo que piense en todo, todo salve, encuentre, levante, procure, tranquilice…. (3-8-50)
  • No crean que en dos palabras se arreglan las cosas, y que pueden disculparse delante de Dios, no es a las palabras que se cree, sino a las obras.- (2-12-50)
  • Hay algunas hermanas que no dicen una palabra durante el día, pero se ve su santidad por lo mucho y bien que hacen y están siempre alegres, amables,  dóciles y como si un rocío de gracias las refrescara siempre.- (2-12-50)
  • Debemos ser abnegadas y justas, no querer ni buscar nada para nosotras y justas, no querer ni buscar nada para nosotras mismas, sino todo para los demás, por eso debemos prepararnos para las obras de misericordia para la salvación del mundo.- (2-12-50)
  • No perdamos el tiempo, hijas mías, no pensemos en hacer sólo una obra de misericordia porque claramente nos ha dicho Cristo que en el día del juicio, nos preguntará cuántas obras de misericordia hicimos, porque por ellas nos va a juzgar, Seamos misericordiosas porque misericordia otorga misericordia.- (2-12-50)
  • Lo que el hombre no puede hacer con su fuerza, lo puede la mujer con su amor, caridad y sacrificio, cuando esta unida a Dios y en esta forma es un ángel de paz y de caridad que todo suaviza y arregla.- (2-12-50)
  • Vayan con la Cruz en la mano a las misiones y busquen las almas para salvarlas enseñándoles a amar a Jesús Crucificado  y sembrando la buena semilla, instruyendo e inculcando en ellas el santo Temor de Dios.- (30-12-50)
  • Deben tener un trato delicado y bueno para comprender a las jóvenes que recién llegan…….. con paciencia, delicadeza, y con materna y fraternal caridad………. (30-12-50)
  • En los recreos preparen estampas, cuadritos y libros para repartir entre los enfermos, en los Hospitales y cuando van a visitar a los pobres en sus casas, para dar a los niños en nuestras escuelas y en los oratorios festivos y a las familias de los mismos.- (30-12-50)
  • A todas las pongo en el corazón de Jesús y Él, Quien vino a este mundo a buscar y salvar las almas, las anime y les dé su espíritu de apostolado, de caridad,  sacrificio , para que puedan con Él trabajar para salvar almas.- (30-12-50)
  • Tenemos que perdonarnos unas a otras, por eso me apresuro a decirles estas últimas palabras y yo también les pido perdón a todas por si en un amor por Ustedes, alguna vez herí sus corazones. Yo las perdono a todas, hijas mías. Y desde este momento olvido todo, y el pasado murió.- (31-12-50)
  • Nunca más pecar, hijas más, mejor morir en terrible fuego que volver a descuidar nuestra obligación de hacer misericordia, porque por ellas nos juzgará Dios, y por eso, para salvarnos, no basta no pecar, sino hay que hacer obras…… (31-12-50)
  • Cada una de Ustedes, debe dedicarse al apostolado para enseñar a todos los que viven en contacto con Ustedes. Enseñarles como deben cumplir las obligaciones para con Dios. Unas harán misiones directamente, otras por la oración, otras por medio del trabajo oculto, de los callados sacrificios, y cada una cooperará en el apostolado ofreciendo todos sus trabajos por la salvación de las almas.- (15-3-51)
  • Debemos enseñar al mundo quién es Jesús que es el camino que lleva al Padre……….(14-4-51)
  • Hijas mías, comprendan bien que nuestra Congregación tomó como su fin especial a los niños para educarlos y formarlos para la vida, preparándolos para estar prontos a sacrificarse por el prójimo, a formar niños y niñas, esperanza de la sociedad y de la Iglesia, para que sean hombres y mujeres fuertes y santos.- (9-7-51)
  • Hijas mías, ¡son tantas la obras que nos esperan! Trabajen con amor, con conciencia, justicia e inteligencia, cada una en su cargo; una en la educación y enseñanza; otras en la cocina, lavandería, etc.………. (79-7-51)
  • Sacrifíquense, hijas mías, en las obras por la salvación de los niños, ¡por amor de Dios! – (7-9-51)
  • Cada una debe ser como madre que se fija en todo y todo cuida. Por eso no sean tan rápidas en juzgar, sino ayuden, salven, y si ven que hay algo que no va bien o corre algún peligro para las hermanas o perjuicio de la Congregación deben avisar, de lo contrario serán culpables, porque lo comprenden y no quieren ayudar o poner remedio y salvar las cosas.- (11-7-51)
  • Enseñen, ayuden y cuiden mucho a las jóvenes porque en el futuro, de ellas dependerá la Congregación……… (11-7-51)
  • Hablen con sinceridad y sencillez con la Madre espiritual para que pueda ayudar, enseñar y dirigir la Congregación.- (15-7-51)
  • Soporten, queridas hijas, el carácter y los defectos de quienes las rodean y gobiernan, porque pueden tener faltas, pero es Jesús quien está en ellos. Tengan caridad y suma reverencia hacia todos por amor a Dios.- (15-7-51)
  • Ámense unas a otras, vivan muy unidas y cuando vengan las nuevas hijas a la Congregación… piensen que necesitan ayuda y comprensión, hagan para ellas de madre, padre, hermanas y consejeras. Les deben enseñar, consolar, alentar y si fuera necesario, corregir y amonestar, formándolas en serenidad y fortaleza, haciéndolas caminar como se debe en la vida espiritual y religiosa.- (22-7-51)
  • La que dirige, educa y enseña no debe cansarse nunca, y no debe cansar a los otros con la monotonía porque se enfriaría la juventud.- (22-7-51)
  • No digan:” Por qué se mete esta joven”, pues no hay razón para decirlo porque también una hermana menor puede ayudar, enseñar y salvar.- (22-7-51)
  • Mucho las ame, hijas mías, y si por el amor a las almas de Ustedes, como una madre me he enojado alguna vez con alguna, que lo perdone, porque si lo hice fue por amor y si no las amara no me hubiera preocupado y las hubiera dejado sin corregir.- (22-7-51)
  • Dios es infinitamente bueno y misericordioso.- (11-9-51)
  • Si se estudia y se trabaja con los niños, enfermos o ancianos, si se trabaja en la cocina o en cualquier otra parte, el alma debe pensar, probar, averiguar y preguntar para poder realizar lo mejor que se pueda lo que Dios manda. Por eso corran empleen todos los medios para salvar a un alma más, para enseñar el catecismo a un niño más, o a un adulto que no sabe…… hacer una obra buena más…….. así obra el alma que ama.- (11-9-51)
  • Debemos emplear nuestras fuerzas en las obras de Dios y emprender una obra después de otra y darnos prisa porque pronto nos faltarán fuerzas, y no podremos hacer nada más.- (11-9-51)
  • Apresúrense a servir a los demás como siervas de todos, con amor, abnegación y verdadero espíritu de sacrificio.- ( 25-11-51)
  • Hijas mías, vayan por el mundo y enseñen como pequeñas misioneras….hablen amadas hijas mías, de la inmensa Bondad y Misericordia de Dios……..enseñen a todos que sean fieles a las promesas del Bautismo; a los niños, a las empleadas, a los enfermos y a todos con quieres traten.- (22-11-51)
  • Sean misioneras con santo celo y no permitan que los enfermos mueran sin el Sacramento de la Santa Unción, que viene a ser como el último abrazo de la misericordia de Dios para el alma en tránsito para la vida eterna…… (26-11-51)
  • Tengan una gran confianza en el Señor, que Él nos espera, que nos quiere perdonar y usar de misericordia con nosotros…. (8-12-51)
  • La Congregación es obra de Dios, y Él nos puso en ella para que la guarden para la gloria de Dios Omnipotente, queridas hijas de la Divina Misericordia, Dios nos eligió para educar y formar a los futuros miembros de ella; Aspirantes, Postulantes, Novicias, y hermanas jóvenes. Por eso deben formarlas y orientarlas, porque son como niños que empiezan a caminar y necesitan cuidado para no caer.- (16-12-51)
  • A Ustedes, queridas maestras de la juventud en nuestra Congregación, les han confiado estas almas para que las eduquen y formen en conformidad al ideal de la vida religiosa a la cual fueron llamadas. Por lo tanto deben primero instruir la inteligencia y la voluntad de las jóvenes, enseñándoles y preparándolas para la vida de apostolado según el fin especial de nuestra Congregación.- (16-12-51)
  • Hay muchos trabajos, atenciones y preocupaciones en una Casa; pero para Ustedes primero son las hermanas, y después los enfermos, médicos, empleadas, etc.- (16-12-51)
  • Si notan en una hermana una enfermedad espiritual tomen enseguida las precauciones para que no se contagien otras. Busquen los remedios para curarlas, para preservarlas del mal. Así como se toman remedios para las enfermedades físicas, también se los debe buscar para las enfermedades y debilidades espirituales.- (16-12-51)
  • Se debe buscar el modo de convertir y salvar primero las almas de nuestras hermanas, luego, la de nuestras alumnas, enfermos, vecinos, pueblo, etc.- (18-12-51)
  • En la vida de humildad, sencillez y docilidad se encuentra la paz del alma. Somos hijas de la Misericordia, nacidas de la Misericordia de Dios para hacer sus obras de misericordia a los pobres, a los ignorantes y necesitados.- (20-1-52)
  • Hijas más, debemos tener un verdadero espíritu de humildad y si hay algo que soportar, se soporta con paciencia por amor a Dios y por caridad cristiana………. (20-1-52)
  • Nuestro primer fin, hijas mías, es la gloria y el amor de Dios y en segundo lugar salvar las almas de los niños pobres y abandonados, enseñándoles a trabajar y a ser hombres y mujeres honestos y buenos hijos de Dios….(261-52)
  • Debemos esforzarnos por trabajar cada vez mejor para que las obras prosperen y se extienda la Congregación por todo el mundo, porque es obra de Jesús y así extender el Reino y el amor de Dios, salvando a los niños, a los jóvenes, enseñándoles la vida cristiana……(26-1-52)
  • Nosotras debemos ser maestras en todo, y nos corresponde empezar y animar para que los demás puedan seguirnos.- (26-1-52)
  • Nuestra vida debe ser de trabajo y oración. Nosotras debemos ser como madres que se sacrifican por los demás y estar siempre prontas a cualquier trabajo y sacrificio.- (27-1-52)
  • Ustedes, hijas mías deben enseñar a trabajar a las niñas, que un día tendrán que formar sus hogares y la nueva sociedad.- (27-1-52)
  • Deben ser ángeles de todos, enseñando y salvando acordándose de las necesidades de todos.- (17-2-52)
  • No sólo en las misiones se pueden hacer obras de apostolado espirituales y corporales, sino primero a los más próximos, más cercanos, que son nuestras hermanas, nuestras compañeras y luego los más lejanos.- (17-2-52)
  • Recordemos…¡ cuánta misericordia Jesús usa con nosotras, con cuánta dulzura y amor nos invita a imitarlos! .- (29-4-52)
  • ¿Cómo puede una llamarse “Hija de la Misericordia”si no hace obras de la misericordia; Consolar, ayudar, perdonar, aliviar, etc.? .- (29-4-52)
  • Pidamos misericordia al Padre para que nos perdone, por los méritos de su Amadísimo Hijo y nos de la gracia de sufrir silenciosamente todas las contrariedades por su amor.- (30-5-52)
  • Hijas mías, rueguen mucho por mi alma, estando yo viva o muerta. ¡Tengan misericordia conmigo! (12-8-52)
  • Tengan misericordia de mi alma, no sólo cuando sepan que he muerto, sino ahora, ya………. ahora se debe implorar misericordia y perdón y yo viva y muerta, queridas hermanas, rezaré siempre por Ustedes……… (12-8-52)
  • Ámense mutuamente…….. trátense finamente con, delicadeza, con educación, como una Esposa de Cristo a otra. Ayúdense y defiéndanse siempre. Se debe demostrar el amor no sólo en el sentimiento sino en las obras.- (21-1-53)
  • Hijas más, “Hijas de la Misericordia”, respondan a su santo nombre, por la salvación de las almas y para que un día no sean castigadas por no hacer misericordia con el prójimo.- 29-3-53)
  • ¡“Hijas de la Misericordia” respondan al nombre! Pero para responder a él hay que conocerlo y comprenderlo: no piensen que esto significa hacer alguna obra de misericordia a alguna persona alguna vez, sino continuamente.- (29-3-53)
  • Yo quiero, hijas mías, que Ustedes, hermanas mayores se eduquen en la fuerza del amor y la misericordia, en delicadeza y atención de una con otra, porque misericordia es hacer el bien…… (29-3-53)
  • Hagan misericordia y no pretendan que se haga con Ustedes, sólo así yo podré estar tranquila de que la Congregación ha respondido a su nombre y a su fin porque si quieren ser “Hijas de la Misericordia” deben sacrificarse y dar todo su amor en las obras….. por la salvación de las almas.- (29-3-53)
  • “Misericordia quiero y no sacrificio” Dice nuestro misericordioso Padre Celestial y el Verbo Eterno cuando vino a esta tierra habló mucho de esto. Yo pienso que son pocos los trozos del Evangelio que no lo contienen porque sus divinas enseñanzas están llenas de misericordia.- (5-8-53)
  • Yo busco, hijas mías, corazones llenos de amor, y que sepan darse a los demás en las obras de misericordia. Muestren primero la misericordia aquí en la Casa y después irán a hacerlas a otras partes. Sean verdaderas “Hijas de la Misericordia” hijas del corazón misericordioso de Dios… En Jesús, océano de misericordia las bendigo.- (5-8-53)
  • A los miembros débiles de la Congregación, se los debe ayudar y fortificar y si es enfermo se lo debe curar… (15-11-53)
  • Quien no ama a sus Superiores y hermanas es falsa y engañosa y por lo mismo no tiene misericordia con el prójimo. La persona que tiene amor y misericordia en su corazón, tiene a Dios, porque Dios es amor. – (1.953)
  • Deben amar a Dios y a la Congregación, no con palabras, sino con sacrificios olvidándose de sí mismas, para enseñar, dirigir, ayudar a los demás.- (15-4-54)
  • Hijas mías, no deben ser mujeres débiles, sino santas, madres del buen amor, de caridad, de misericordia. Deben ser ángeles de luz, consejeras y salvadoras con el Salvador……… (20-5-54)
  • No pierdan el tiempo, hijas mías, no piensen que basta con no pecar, sino que deben hacer obras de misericordia. Sean misericordiosas porque la misericordia alcanza misericordia.- (20-5-54)
  • Sean verdaderas “Hijas de la Misericordia” para la pobre humanidad.- (20-5-54)
  • Tengan siempre mucha caridad con los niños y los enfermos, en la Congregación y en el mundo.- (6-6-54)
  • Yo debo morir pronto, hijas mías, pero después de mi muerte Ustedes deben ir por el mundo, a trabajar en hospitales, abrir colegios, y realizar obras de misericordia, sin temor, sin desalentarse por nada, basta tener amor, porque el amor todo puede, todo salva, todo alcanza.- (10-9-54)
  • El amor todo quiere, todo salva, todo consigue, todo puede más de lo que se puede pensar. Si al amor se le manda a arregla una pieza, quiere arreglar toda la casa; si a abrir un colegio, y hospital quiere abrir otro más…. (10-9-54)
  • Dios nos ha entregado la preciosa vida de los niños y de los enfermos para que las conservemos sanas y a las débiles y enfermas fortifiquemos y sanemos.- (15-9-54)
  • Sepamos economizar cada momento de nuestra vida, cada palabra que sea de caridad, una obra de misericordia, para que todo sea a la mayor gloria de Dios, y poniendo todo en sus manos para las almas.- (26-9-54)
  • Deben prepararse para ser justas y santas administradoras de las obras de misericordia de Dios y de nuestra Congregación.- (27-3-55)
  • Hijas mías, fuimos llamadas desde la eternidad para que trabajemos  por Jesús. La Congregación fue fundada para enseñar a conocer  y amar a Dios Padre.- (2-1-56)
  • Todo proviene del Padre Celestial y nosotras, sus hijas, salimos de su Misericordioso Corazón, fuimos hechas para las obras de su misericordia y por eso nos llamamos “Hijas de la Misericordia”…… para cooperar en las obras de la salvación de las almas, hasta que volvamos a su corazón de donde hemos salido………..(27-5-56)
  • La persona justa reconoce sus faltas y clama a Dios, su misericordia.- (14-3-57)
  • Cada persona debe pensar cómo poder ayudar más a los pobres y necesitados……. Cómo se les puede aliviar y qué se puede hacer mejor para ayudarlos……(23-3-57)
  • Hijas mías, Jesús busca almas sencillas y dóciles….. que se preocupen de extender su Reino de amor, mediante las obras de misericordia, almas que amen y se preocupen de los pobres, de los necesitados y enfermos.-  (25-3-57)
  • Trabajemos, y cumplamos nuestros deberes con puro amor hacia Dios, y a cada instante recordemos que estamos consagradas al Señor y por medio de las obras de misericordia debemos darle gloria y honor….(20-8-57)
  • Vinimos al Convento con el fin sublime que es sacrificarse por las obras de misericordia.- (15-9-57)
  • Si aman a Cristo, amarán también la Congregación y todo aquello que es suyo, en Cristo y a todas las almas, por medio de las obras de la misericordia a las cuales se dedica la Congregación. (24-9-57)
  • Cada Congregación tiene su fin especial, la nuestra, también, que son las obras de misericordia, y cuando viene un nuevo miembro, se le debe enseñar principalmente el espíritu de la misma…el amor a Dios y al prójimo……..La misericordia se conoce por las obras.- (20-12-57)
  • Debemos ser misioneras….. y si no podemos ir a las misiones a predicar a la gente, podemos hacer misiones igualmente, con nuestras oraciones y penitencias.- (20-3-58)
  • Es verdadero amor, enseñar y amonestar cuando fuere necesario para que no pequen y se salven las almas.- (15-6-58)
  • Caridad es ayudar a los demás, no sólo con palabras, sino, antes bien, con las obras.- (15-6-58)
  • Como verdaderas cristianas debemos hacer obras de caridad y con mucha más razón, como religiosas, ante todo con las hermanas y después con los demás…….. (15-6-58)
  • El amor consiste ante todo en amar a Dios sobre todas las cosas y hacer que todas las almas le amen, y el amor se demuestra en las obras.- (29-6-58)
  • En todas las cosas debemos pensar, sentir la responsabilidad que nos obliga a ayudar a los demás, fortalecer, edificar, ser como madres para todos aquellos que nos rodean.- (16-11-58)
  • Si debemos hacer correcciones, hagámoslas con buenas maneras y dulcemente y jamás con dureza….(16-11-58)
  • Nuestra perfección debe ser mayor que la de las gentes del mundo, mayor nuestra justicia, nuestra caridad, nuestra Misericordia…….. (3-7-60)
  • Cuando uno ama verdaderamente a Jesús ayuda, enseña, consuela, y procura salvar todo a su alrededor. No se puede separar el amor de Dios del amor al prójimo.- (3-7-60)
  • Deben examinarse en modo especial en aquello que se refiere al alma, si han dado una enseñanza, un consejo……… (27-7-60)
  • La perfección hijas mías, consiste en la caridad, en el amor a Dios, por Dios, y en Dios. al prójimo, ayudándole, enseñándole, salvándole, encaminándoles hacia el bien.- (5-10-60)
  • Una religiosa es madre de niños y enfermos, y debe ayudar y salvar, nutrir y vestir, cuidar la salud del alma y del cuerpo de los que le están encomendados……… (17-11-60)
  • Para salvar y ayudar a los demás, debemos dar todo lo que podemos y aún nuestra misma vida para salvar la vida de los demás.- (26-12-60)
  • Nosotras debemos sentirnos madres y padres espirituales de las almas y como tales debemos sacrificarnos para salvar a nuestros hijos espirituales, con oraciones, sacrificios, buen ejemplo, con la instrucción, con la palabra de Dios.- (20-1-61)
  • Una alma mansa está llena de bondad y otras virtudes, es paciente, amable, humilde misericordiosa, es suave consuelo para los demás.- (Sept. 61)
  • Debemos ser mansas y misericordiosas con el prójimo, porque quien ama a Dios ama al prójimo. El alma mansa procura ayudar y consolar a todos, a todos recibe, atiende y escucha con amabilidad.- (Sept. 61)
  • Si vemos a Cristo en el prójimo seremos misericordiosas hacia sus miserias, soportaremos sus imperfecciones.- (Sept- 61)
  • Jesús las trajo de diversas partes del mundo y naciones para que trabajen en esta su Congregación para su gloria y por las almas, por medio de las obras de misericordia, con las cuales trabaja la Congregación…. (19-11-61)
  • El amor de Cristo nos urge a la caridad y misericordia. Hagamos con amor estas obras  y veamos en los pobres enfermos, en los necesitados y niños a otros Cristos.- (17-12-61)
  • Ganemos el cielo con la caridad y misericordia, pero no olvidemos que todas nuestras obras deben ser por amor a Dios……. Ayudemos a los pobres y necesitados.- (171261)
  • Cada día se nos presentan en abundancia las ocasiones de hacer y obras de misericordia y caridad.. (43-62)
  • El mundo tiene un concepto claro de cómo tiene que ser una religiosa, las considera de conciencia recta, por eso las llaman a los Hospitales, Hogares, Colegios, para que eduquen, cuiden y enseñen de acuerdo con la delicadeza de conciencia.- (5862)
  • Jesús pide de nosotras obras de misericordia, que cumplamos bien nuestro deber entre los niños, huérfanos, enfermos….. y se aleja si no hacemos obras de misericordia……… por eso es necesario estar atentas y no abusar de la bondad y misericordia de Dios.- (3-9-62)
  • Nosotras vinimos al convento para seguir a Jesús y salvar almas. No sólo salvar y santificar la propia, porque eso sería egoísmo, sino que debemos salvar también las almas de nuestro prójimo.- (14-10-64)
  • Queridas hijas, les recomiendo que tengan caridad y misericordia con las almas del purgatorio que esperan nuestra ayuda, pues ellas ya no pueden hacer nada por sus almas.- (11-11-62)
  • Hagamos en propósito de trabajar para que todos amen a Jesucristo, de hablar frecuentemente a las hermanas del amor a Jesucristo.- (1.962)
  • Hermanas, hagamos obras de misericordia para que cuando vayamos al Padre Celestial podamos recibir el premio, como se lee en el Evangelio.- (1.962)
  • Debemos trabajar con amor para la gloria de Dios, de la Santísima Trinidad que habita en nosotros, para la salvación de las almas, en las obras de la Misericordia, para las cuales fue fundada la Congregación. (3-3-63)
  • Si una hermana está enferma puede hacer mucho por la salvación de las almas, ofreciendo sus sufrimientos y oraciones; aquella que está en la cocina, puede rezar y ofrecer sus trabajos, mortificaciones y sacrificios; las que trabajan en las oficinas, ofrecerán también su trabajo, suplicando misericordia para los pobres pecadores; las que están con los niños ofrecerán con ellos sus oraciones; aquellas que asisten a los enfermos y ancianos les hablarán de la proximidad de presentarse al juicio de Dios.- (3-3-63)
  • No hay obra más grande que la de la salvación de las almas. Dios nos proporciona todos los medios para ayudar y salvar a los moribundos, y si nosotras hacemos esta obra de misericordia Dios les dará la gracia de arrepentirse en el último momento de su vida. Esto no sólo lo debemos practicar nosotras, sino, enseñar a los demás a hacer apóstoles de la salvación del moribundo.- (10-3-63)
  • Preparemos nuestro cielo con obras de misericordia, porque si hacemos misericordia, encontraremos misericordia ante Dios.- (10-3-63)
  • Hijas mías no sólo nosotras debemos ser santas, sino que debemos trabajar y procurar para que los demás se santifiquen…….. (15-4-63)
  • Jesús vino a esta tierra, para llevar todas las almas al cielo. Nuestra misión también debe ser la de mandar almas al cielo.- (15-4-63)
  • Agradezcan al Señor que les de la gracia de cooperar en la salvación de las almas haciendo obras de misericordia.- (6-5-63)
  • No deben pensar que se puede ser misioneras sólo en el campo misionero, o en el apostolado con los niños, con la juventud, en las asociaciones etc. ¡No! Se puede ser misionera lejos de estos medios, como ser, en la cocina, en la ropería, o en los quehaceres domésticos, ofreciendo al Señor los trabajos, las dificultades, los sufrimientos, que todo esto vale como la oración, cuando se hace por amor, con devoción, con fe viva, ofreciéndolo para la gloria del Padre y la salvación de las almas.-(28-10-64)

¡Gracias Madre!

Bendice nuestro trabajo

Investigamos, extrajimos y transcribimos con mucho afecto filial sus agradecidas hijas:

Sor M. Anita Macek

y Sor M. Gema Orcellet

Chivilcoy   2.006