Las Hijas de la Misericordia de la TOR de San Francisco en Perú

Las hijas de la Madre, Beata María de Jesús Crucificado Petkovic, llegan a América Latina, empezando por Argentina, luego Paraguay y Chile, siendo ella misma la iniciadora de las obras y dejando a las Hnas. ese espíritu misionero.
A Perú no lo puede hacer personalmente, ya que por trabajos propios de la Congregación, como es la de convocar el Capítulo General, la aprobación definitiva de la Congregación y de las Constituciones, así como otras preocupaciones, como el no poder comunicarse en forma regular con las Hnas. de Croacia por la guerra, así como su delicada salud que hacía presagiar en cualquier momento su partida definitiva; viaja a Roma no sin antes preocuparse por una nueva casa en Perú, pues desde la infancia siempre había tenido mucha devoción a Santa Rosa de Lima, a quien le había nombrado como su amiga y protectora por el fervoroso Amor a Dios que sentía.
Deja Argentina y viaja a Roma en 1951 dejando en Sud América 140 Hermanas Profesas, 20 Novicias y un buen número de Aspirantes en 15 Casas fundadas en tan poco tiempo.

La Primera Casa en Perú: “Clínica Delgado” en Miraflores
Estando la Madre en Roma, el Dr. Bacic Willin, perteneciente al Directorio del Centro Médico de Lima, había conocido personalmente a nuestra Madre en Europa, Roma y habiendo el Directorio decidido solicitar la presencia y los servicios de una Congregación Religiosa para la Clínica Delgado, el Dr. propuso personalmente a la Madre la presencia y los servicios de nuestra Congregación para el Centro Médico de Lima “Clínica Delgado” de Miraflores, en Lima.
La Madre bendiciendo a esta linda tierra de rico pasado cultural y religiosidad profunda, envía a las Hermanas con éstas palabras: “Queridas hijas de Jesús, las elijo para que vayan y trabajen en el Hospital del Perú, para la salvación de las almas y el bien de la Congregación; En este nuevo Hospital deben servir con inteligencia, prudencia y con todo corazón. Cada una debe santificarse con todas sus fuerzas para que todo salga bien para consuelo de los enfermos y salvación de las almas.”
Con la bendición de Dios y la Madre, las Hermanas llegaron al Perú el 15 de Diciembre de 1953, tomaron de inmediato a su cargo la Dirección de esta entidad particular, cumpliendo de manera admirable la finalidad propuesta, llegando a cada enfermo para llevarle la Palabra de Dios y viendo en ellos, a otro Cristo que yace en el lecho de dolor. La filial fue puesta bajo la advocación de “Santa Rosa de Lima”, asumiendo las Hermanas el cargo de enfermeras y de la administración.
Aquí estuvieron tres años.

La primera Comunidad estuvo formada por las Hermanas:
S.M. Tjesimira Ostojic como Superiora
S.M. Tihomila Mezic
S.M. Dalmacia Duarte
S.M. Josefina Pinto.
Esta Comunidad se cerró para poder abrir el Hogar de Niñas en Puente Piedra como se narrará después.

En el Centro Médico Naval, Fíliala “Stella Maris”

Después de un tiempo, el Buen Dios suscita una conversación en Roma, del Vicealmirante de la Armada Peruana, Don Luis Edgardo Llosa, que era Ministro de Relaciones Exteriores, con nuestra Madre María Petkovic, y el 15 de Febrero de 1956 se firmó el contrato entre el Ministro de Marina del Perú y nuestra Congregación para la atención del Hospital Naval. El 07 de Junio de 1956, fiesta del Sagrado Corazón de Jesús, las Hermanas ocuparon la Casa construida especialmente para ellas como sede de la nueva Filiala “Stella Maris” con la asistencia de las Hnas. que estaban en la Clínica Delgado siendo bendecida la Casa Religiosa por su Eminencia de tan grato recuerdo para el pueblo, el Cardenal Juan Landázuri Rickets.

La Comunidad estuvo conformada en su inicio por las Hermanas:
S.M. Imelda Petkovic como Superiora
S.M. Azaria Kumvic
S.M. Dalmacia Duarte
S.M. Seráfica Cardozo
S.M. Victoria Santa Cruz
S.M. Presentación Ocampo
S.M. Terezia Gutierrez
S.M. Sofía Radic
S.M. Consolación Kloster

Nuestras Hnas. asumen con gran amor su trabajo en la atención al enfermo y apoyo en la administración de la ropa, sobre todo con el testimonio de su presencia como solicitaban las autoridades de La Marina del Perú., sin embargo, la cruz acompaña al inicio de esta maravillosa obra, pues el Director del Hospital, Comandante Harry C. Gard, no era católico y no deseaba la presencia de las Religiosas en el establecimiento y como una forma de desanimarlas, las destina a la sala de partos, como también al de Urología y venéreas, pero las Hnas. con gran amor y en forma discreta, tomaron la iniciativa de recorrer las salas para visitar a los enfermos y darles la asistencia espiritual.
Esta situación difícil se superó con la ayuda de Dios, porque después de las Elecciones Presidenciales, se produjo cambio del Médico Director en el Hospital Naval y en la alta oficialidad de La Marina. Las nuevas autoridades ofrecieron a las Hnas. todo el apoyo necesario para que puedan desempeñar su trabajo apostólica en favor de los enfermos.
Cuando ya están instaladas las Hnas. en esta nueva Comunidad, son visitadas por el Vicario Castrense, Monseñor Carlos María Yungens Byrne, quien bendijo los ornamentos, vasos sagrados, imágenes y el tabernáculo para el Santísimo Sacramento, asegurando a las Hnas. para que con el auxilio divino y la protección de San Francisco.
Al poco tiempo, por Resolución Suprema firmado por el Presidente de la República Dr. Manuel Prado, las Hnas. contaron con el Capellán, el Rvdo. Padre José María Perea Valencia, tanto para el Hospital como para la Comunidad.
El nuevo Capellán, entre sus primeras obras fue la de reconstruir la Capilla “Stella Maris” y por este tiempo se forma también el Comité de Damas “Stella Maris”, integrado por las esposas de los altos jefes de La Marina, quienes se encargaron de dotar a la Capilla una hermosa imagen de María “Stella Maris”, obra de un famoso artista español, además de bellos vitrales, estaciones del Vía Crucis, el Altar Mayor, el Baptisterio, alfombras, y todo el mobiliario para la Iglesia y Sacristía.
El Domingo 29 de Marzo de 1959, se inaugura oficialmente la Capilla, presidido por el Vicario General Castrense, Monseñor Felipe Santiago Hermoza y con la asistencia del Excelentísimo Señor Presidente de la República Dr. Manuel Prado y su esposa, quienes fueron nombrados Padrinos de la Capilla. Al acto concurrieron el Comando de la Marina encabezado por el Ministro de Marina y su esposa y allí estaban presentes nuestras Hnas. de la Comunidad, juntamente con el Comité “Stella Maris” y el Personal del Hospital.
Las Hnas. trabajan a tiempo completo por la salud física y sobre todo espiritual de los que asisten al Hospital y nuestra Hna. Sofía, como organista, tocaba en la Iglesia para los Matrimonios que se realizaban los fines de semanas hasta que fue trasladada en 1975 a Croacia por su salud delicada y ya nadie pudo desempeñar esta digna labor de acompañar a los fieles en la Celebración Litúrgica con el canto sagrado.
Las Hnas. croatas que han trabajado durante muchos años, hasta entregar su último suspiro en la viña del Señor en tierra peruana a favor de los enfermos en esta Comunidad son:
Nuestra querida Hna. Tihomila Mezic, desde su inicio, dejando un claro testimonio del Amor misericordioso con los pacientes, particularmente con los enfermos de tuberculosos, desvelándose sobre todo por los más pobres, los que no tenían familias, pues muchos de ellos eran del interior del Perú, luego nuestra querida Madre Marta Gorupic, que después de haber trabajado arduamente en nuestro querido Hogar de Niñas y Colegio como Superiora y Directora, trabajo incansablemente en esta Comunidad como Superiora, siempre con ese carisma de escuchar y animar a los pacientes
Las Hnas. siguen trabajando con gran dedicación, no sólo asistiendo espiritualmente a los enfermos y en la administración de la ropa, sino también en la Pastoral de la Salud con la Catequesis a los pacientes, personal del Hospital, familiares y en la animación de la Vida Litúrgica de esta obra que ahora su Capilla ha sido convertida en Catedral Castrense. Nuestra Madre conociendo el trabajo de nuestras Hnas., decía en una de sus enseñanzas: “Como ya os dije, en Lima nuestras
Hermanas tienen el orden, la disciplina, la parte espiritual y ayudan a la Congregación en la parte económica, pues las Hermanas tienen también a su cargo la dirección de una Farmacia. Así las Hermanas se sacrifican por el bien del Hospital, de la Clínica, de los enfermos, de las almas, ayudan tanto a la Congregación y sobre todo hace mucho por la Gloria de Dios” (Enseñanzas, Roma, 28-VI-1959).
Esta casa también se cerró, esta vez por falta de Hnas. y dar prioridad al trabajo apostólico misionero que a todas las Hnas. en la Delegación Peruana nos animaba.

Escuela Hogar de Niñas “Nuestra Señora de la Misericordia”

“Somos “Hijas de la Misericordia” y misericordia se hace a los pobres, a los que sufren, a aquellos que tienen necesidad, por eso abrimos Colegios, Hogares: para educar a los niños pobres” (13-12-1942)

La obra preferida de nuestra Congregación es la asistencia a los niños huérfanos y en abandono, como así consta en las Constituciones y en sus Primeras Enseñanzas, Dios Padre que cuida a sus hijos, más que a las aves del cielo y las flores del campo; encamina los pasos de la joven Congregación para que tomen un Hogar de Niñas que había nacido en un desierto a 37 Kms. de Lima, obra preparada en los designios de Dios para que las “Hijas de la Misericordia” entregaran su cariño y dedicación materna como madres espirituales.

Este Hogar fue fundado oficialmente el 02 de febrero de 1960 por el Párroco de Puente Piedra, a solicitud de un grupo de señoritas piadosas que quisieron dedicarse a proteger, cuidar y formar a las niñas más pobres y; el 11 de Abril del mismo año, el Hogar fue bendecido, por el Cardenal Juan Landázuri, Arzobispo de Lima, pero sin saber por qué, posiblemente por las dificultades más grandes que sus posibilidades, las Srtas. abandonaron la obra de la noche a la mañana, sin despedirse, quedando las niñas al cuidado de las dos profesoras que se turnaban para cuidarlas en las noches, en forma muy generosa. Una de ellas fue la Sra. Edith Véliz de Lomparte, quien cumplió más de 25 años de labor magisterial en nuestra Comunidad Educativa.
El Párroco de Puente Piedra, y sus sacerdotes trabajaron buscando con afán alguna Congregación Religiosa que se hiciera cargo, pero al presentarse y ver las inseguridades y desafíos que ofrecía, desistieron con prudencia haciéndose la situación cada vez más difícil, hasta que un día el Comité de Damas que apoyaba esta obra desde sus inicios, y que conocían a las Religiosas que trabajaban en la Clínica Delgado de Miraflores, le informaron sobre este Hogar y sus necesidades y la presencia urgente que requerían para atender a las niñas, suplicando a las Religiosas que estudiaran las posibilidades de hacerse cargo de éste Hogar de Niñas.

Las Hermanas, visitaron la Escuela Hogar de Niñas, comunicaron lo observado a la Superiora General, Madre Juliana Franulovic, que estaba de Visita Canónica en Buenos Aires. La Madre Juliana, viendo que el pedido coincidía con el fin de la Congregación, autorizó a la Madre Bogoljuba Stanic, Delegada de la Región Chile-Perú, para visitar la obra y comprobar si realmente era necesario la presencia de las Hermanas. La Madre Bogoljuba se informó personalmente, y oyendo el parecer de su Consejo, más el Informe del P. Alberto Lanata, Párroco de Puente Piedra, informó a la Madre Juliana, quien a su vez comunicó a nuestra Madre Fundadora, exponiendo su interés por asumir la obra, pero también notificando los riesgos que suponía. La Madre respondió con toda confianza: “No se preocupen hijas mías, si es un Hogar de Niñas, Dios proveerá” y así fue realmente, Dios mantiene esta obra desde sus inicios hasta hoy.

Aceptada la obra, las Hermanas de la Clínica Delgado, a partir del 01 de Marzo de 1963 se hacen cargo de la Escuela Hogar, ayudadas por las Damas del Comité de Miraflores, Dos Religiosas se trasladaban diariamente a las 8 de la mañana a Puente Piedra y permanecían allí hasta el anochecer, retornaban a la Clínica después de sus tareas de limpieza, orden, organización del trabajo de la ropa, alimentación y cuidado de las niñas.
Gracias a este trabajo arduo, sacrificado pero lleno de entusiasmo, apoyado por el Comité de Damas, se fue implementado la Escuela Hogar y la Casa de las Religiosas que luego quedarían a vivir con las niñas.
Luego, con la bendición de nuestra Madre, Beata María de Jesús Crucificado, que espiritualmente las veía desde Roma, se apertura oficialmente el Hogar en forma definitiva y legalizada, el 25 de Marzo de 1963, dejando la Clínica Delgado por falta de personal y optando por la atención de las niñas que estaban en orfandad o abandono de sus padres.
Agradecemos de corazón a las primeras Hermanas que formaron esta Comunidad:
S.M. Benedicta Dulic como Superiora, quien luego fye reemplazada por la
Hna. Benigna Morigi, (QEPD)
S.M. Azaria Kumric, (QEPD)
S.M. Josefina Pinto,
S.M. Pacífica Sosa,
S.M. Aurelia Cristaldo,
S.M. Dalmacia Duarte,
S.M. Terezia Gutiérrez, (QEPD)
S.M. Visitación González y
S.M. Irene Donoso (QEPD).

Todas ellas con su abnegado trabajo fueron abriendo camino en el desierto y creando un oasis de belleza haciéndolo reverdecer y florecer, en un lugar tan difícil y solitario, logrando que las niñas crezcan en su dignidad como hijas de Dios. Brindan su servicio para dar una buena formación integral, brindándoles ese ambiente seguro, de bienestar; preparación en lo intelectual y en el aspecto laboral con los trabajos que aprenden desde las más pequeñas, desde los más simples oficios como es de limpieza hasta desarrollar opciones laborales técnicas que les servirán como herramienta para desenvolverse en la vida. Las Hnas. con mucho cariño se entregan para que, las niñas del Hogar, así como del Colegio que son más de mil alumnos, crezcan como Jesús: “en estatura, fortaleza y sabiduría”. Agradecemos a Dios porque muchas de sus ex alumnas, son hoy profesionales, buenas madres de familia, y también algunas Religiosas que con su quehacer muestran su gratitud a Dios y a las Hnas.

MISIÓN PARROQUIAL EN PUERTO YURINAKI
“Vayan hijas mías por el mundo con el Evangelio y las Santas Constituciones”.

Esta querida Comunidad Misionera, se inició oficialmente el 07 de marzo del 2004, con una Solemne Eucaristía presidido por Mons. Gerardo Zerdin, Obispo del Vicariato y concelebrada por Mons, Julio Ojeda su Vicario y varios sacerdotes, con la presencia de la Superiora Provincial Hna. Redimida Fuentes, las Hnas. que llegaron para la apertura de esta nueva Comunidad, autoridades eclesiásticas y civiles y las primeras Hnas. fueron:
Hna. Cecilia, Ávila Superiora de la Comunidad
Hna. Jacinta Arguello
Hna. Leticia Reyes
Pero, esta misión se gestó durante varios años, con visitas y misiones que se fue haciendo antes con diversos grupos de Hnas. y catequistas del Hogar y de la Naval.
Las Hnas. son responsables de la Parroquia Misionera, donde viene el sacerdote para la Celebración de la Eucaristía los martes, sábados y domingos, en los otros días o cuando no puede venir el sacerdote, se encargan de la celebración de la Palabra y la distribución de la Comunión, realizan la Catequesis Sacramental, curso bíblico, ensayo de cantos, visitas a las familias, a las diversas Comunidades, algunas son nativas. Sobre todo las visitas a las Escuelas (En especial en Navidad y al inicio del año escolar llevando los regalos que juntamos como la chocolatada y los útiles escolares, siempre con la ayuda de benefactores). Así mismo llevan adelante el Comedor para los niños más pobres.
Se trabaja por la Promoción Humana, en especial por la por la dignidad de la mujer a través de la Formación y capacitación para el trabajo como Costura, Bordados, Manualidades y una labor social caritativa.
Nuestra Parroquia abarca 48 Comunidades, todas muy distantes entre sí que se nos hace difícil llegar a todas en el año, sobre todo por los caminos difíciles cuando llueve y las dificultades económicas para el gasto del combustible, pero eso no nos desanima, hacemos cuanto podemos y el Señor se sigue manifestando, en dichas visitamos constatamos la fuerza de las sectas, pero no faltan pequeños grupo sque mantiene su fe en la Iglesia dejada por Jesucristo que piden nuestra presencia y hacemos todo lo posible para llegar con más frecuencia sobre todo cuando somos llamados.
En nuestra Parroquia funcionan varios grupos:  Consejo Parroquial, Infancia Misionera, Grupo Pastoral Juvenil, Misioneras sin Fronteras, Pastoral de la Salud y de los ancianos más necesitados, servicio a los niños y familias más necesitados en el Comedor Parroquial “San Francisco de Asís”.
La Misión es apoyada por la Comunidad Educativa del Colegio y Hogar “Nuestra Señora de la Misericordia”, sobre todo con la visita de la Promoción con el viaje de Misión que vienen cada año para ayudar, visitar a las Comunidades solidarizándose con los más necesitados, presentando temas en las Escuelas o Colegios donde son destinados, con lo que han recaudado: víveres, ropas, útiles escolares, juguetes etc.
¡Beata María Petković!, ruega por nosotros

MISIÓN PARROQUIAL EN COLCABAMBA
Nuestra Comunidad “ad experimentum” nació como respuesta al llamado que hemos sentido del Señor, para extender nuestro carisma de testimoniar el Amor Misericordioso del Padre. Fue el 25 de abril del 2010, cuando la Iglesia celebraba el Día Mundial de Oración por las Vocaciones Sacerdotales y Religiosas.
La primera Comunidad, con el cual se abrió esta primera Fraternidad estuvo conformada por:
Hna.. Georgina Quispe
Hna. Luisa Merma Ordoño
Hna. Ana María Mercado
Perteneciente a la Diócesis de Huancavelica cuyo pastor es el Obispo Mons. Isidro Barrio Barrio y allí las Hnas. con sencillez y gran amor, apoyaban el trabajo parroquial con la catequesis y formación de los niños y jóvenes, realizan el trabajo del apostolado en las Escuelas, visita a las familias, las Comunidades dentro y fuera de Colcabamba y para que administren el Comedor para los niños más pobres, que éste último todavía no se realiza.

Lamentablemente, por falta de vocaciones y las exigencias de las dos obras anteriores se tuvo que cerrar. Creemos que al menos momentaneamente. El Buen Dios nos bendiga con nuevas y santas vocaciones. Oremos con fe cada día por esta intención.