SEÑOR DIOS NUESTRO
(SALMO 8)

SEÑOR DIOS NUESTRO,
QUE ADMIRABLE ES TU NOMBRE
EN TODA LA TIERRA (Bis)

Cuando contemplo el cielo, obra de tus dedos,
la luna y las estrellas que has creado,
¿Qué es el hombre, para que te acuerdes de él,
el ser humano para darle poder?

Lo hiciste poco inferior a los ángeles,
lo coronaste de gloria y dignidad, le diste el mando
sobre las obras de tus manos,
todo lo sometiste bajo sus pies.

Rebaños de ovejas y toros
y hasta las bestias del campo,
las aves del cielo, los peces del mar,
todo lo sometiste bajo sus pies.

 

TU ERES MI SEÑOR,
(SALMO 15)

TÚ ERES MI SEÑOR,
NINGÚN BIEN TENGO SIN TI,
TÚ ERES MI SEÑOR,
NO HAY FELICIDAD FUERA DE TI. (Bis)

El Señor es la porción de mi herencia.
Tú eres quien guarda mi suerte;
cayeron mis cordeles en parajes amenos
y me encanta mi heredad.

Bendigo al Señor que me aconseja,
aun de noche me instruye.
Tengo siempre a Yahvé ante mis ojos
pues con El no vacilo.

Por eso mi corazón se alegra,
en Ti descansa seguro,
me enseñarás el camino de la vida,
a tu derecha delicias por siempre

 

EL SEÑOR ES MI PASTOR
(SALMO 22)

EL SEÑOR ES MI PASTOR,
NADA ME HABRÁ DE FALTAR

El Señor es mi Pastor, ¿qué me puede faltar?
En praderas cubiertas de verdor,
Él me hace descansar, me conduce hacia fuentes
de quietud y repara mis fuerzas.

Él me guía por sendas de justicia,
por amor de su Nombre; en oscura quebrada yo no temo,
porque estás junto a mí; tu cayado,
la vara de tu diestra; son ellos mi confianza.

Para mí Tú dispones una mesa, frente a mis adversarios;
Has ungido con óleo mi cabeza mi cáliz rebosa;
De bienes y de gracias gozaré
En tu casa mientras viva.

Demos gloria al Padre poderoso, a Jesús el Señor,
al Espíritu que habita en nuestras almas,
nuestro Consolador, al Dios que es,
que era y que vendr��, por los siglos de los siglos.

 

ERES MI PASTOR
(SALMO 22)

ERES MI PASTOR, OH SEÑOR,
NADA ME FALTARÁ SI ME LLEVAS TÚ.

En tus verdes campiñas
me hiciste reposar
y en tus límpidas aguas
mi sed puedo calmar.

Senderos de justicia
trazaste para mí
ellos son el camino
para llevarme a Ti.

Preparas un banquete
frente a los que me odian
la mesa est�� ya lista,
la copa se desborda.

Bondad, misericordia
me sigan por doquier,
habite yo en tu casa
por los siglos, am��n.

 

SEÑOR, ¿QUIÉN ENTRARÁ?
(Cf. Salmo 23)

SEÑOR, ¿QUIÉN ENTRARÁ
EN TU SANTUARIO PARA ALABAR?

El de manos limpias, de corazón puro,
que no es vanidoso y que sabe amar. (Bis)

Señor, yo quiero entrar en tu santuario para alabar.
Dame manos limpias y corazón puro,
no ser vanidoso; enséñame a amar. (Bis)

Señor, ya puedo entrar en tu santuario para alabar.
Tu sangre me lava, tu fuego me quema,
tu Espíritu Santo inunda mi ser. (Bis)

 

COMO BUSCA LA CIERVA
(SALMO 41)

COMO BUSCA LA CIERVA, CORRIENTES DE AGUA,
ASÍ MI ALMA TE BUSCA, A TI, DIOS MÍO.

Mi alma tiene sed de Dios, del Dios vivo:
¿Cu����ndo entraré a ver el rostro de Dios?
Las lágrimas son mi pan noche y día,
mientras todo el día me repiten: “Dónde está tu Dios?”

Recuerdo otros tiempos, y mi alma desfallece de tristeza:
cómo marchaba a la cabeza del grupo,
hacia la Casa de Dios, entre cantos de júbilo y alabanza,
en el bullicio de la fiesta.

¿Por qu�� te acongojas, alma mía, por qué te me turbas?
Espera en Dios, que volverás a alabarlo:
“Salud de mi rostro, Dios mío���.

Cuando mi alma se acongoja, te recuerdo,
desde el Jordán y el Hermón y el Monte Menor.
Una sima grita a otra sima con voz de cascadas:
tus torrentes y tus olas me han arrollado.

De d��a el Señor, me hará misericordia,
de noche cantaré la alabanza del Dios de mi vida.

Diré a Dios: Roca mía,
¿por qué me olvidas?
por qué voy andando sombrío,
hostigado por mí enemigo?

Se me rompen los huesos
por las burlas del adversario:
todo el día me preguntan:
Dónde está tu Dios?

¿Por qué te acongojas alma mía, por qué te me turbas?
Espera en Dios, que volverás a alabarlo: “Salud de mi rostro, Dios mío”

 

PERDÓN
(Salmo 50)

PERDÓN, SEÑOR, PERDÓN.

Misericordia, mi Dios, por tu bondad.,
por tu inmensa compasión, borra mi culpa.

Lava del todo mi delito
y limpia todo mi pecado.

Reconozco mi culpa, Señor,
tengo siempre presente mi pecado.

Contra Ti, contra Ti sólo pequé,
cometí la maldad que aborreces.

Hazme oír el gozo y la alegría,
que se alegren los huesos quebrantados.

Enseñaré a los malvados tus caminos,
volverán a Ti los pecadores.

Líbrame de la sangre, Señor,
y cantará mi lengua tu justicia.

Abrirás mis labios, Señor,
y mi boca cantará tus alabanzas.

 

MI BOCA TE CANTARÁ JUBILOSA
(Salmo 62)

MI BOCA TE CANTARÁ JUBILOSA
T�� ERES UN FESTÍN PARA MÍ.

Oh Dios, Tú eres mi Dios,
yo te busco, mi alma tiene sed de Ti.

Lo mismo que la tierra sin agua,
mi ser entero tiende a Ti.

Señor, yo quiero ir a tu Templo,
por ver tu gloria, tu poder.

Tu amor vale más que la vida,
Mis labios cantarán sin fin.

Mis manos se alzarán a tu Nombre,
mi vida contará tu amor.

De noche viene a mí tu recuerdo
y va mi pensamiento a Ti.

Mi alma está aferrada a tu diestra,
mi Alcázar eres Tú, Señor.

Debajo de tus alas anido
Y tengo mi refugio en Ti.

Honor y Gloria a Dios por los siglos,
al Padre, al Hijo, al Santo Amor.

 

¡OH DIOS TÚ ERES MI DIOS!
(Salmo 63)

Oh Dios!, Tú eres mi Dios, por Ti madrugo,
mi alma está sedienta de Ti; mi carne tiene ansia de Ti,
como tierra reseca, agostada, sin agua.

Cómo te contemplaba en el santuario, viendo tu fuerza y tu gloria!.
Tu gracia vale m��s que la vida, te alabarán mis labios.

Toda mi vida te bendeciré y alzaré las manos invoc��ndote.
Me saciaré de manjares exquisitos, y mis labios te alabarán jubilosos.

En el lecho me acuerdo de Ti y velando medito en Ti,
porque fuiste mi auxilio, y a la sombra de tus alas canto con júbilo;
mi alma está unida a Ti y tu diestra me sostiene.

 

SEÑOR TU ERES MI DIOS
(Salmo 63)

SEÑOR, TÚ ERES MI DIOS, A T�� YO TE BUSCO,
MI ALMA TIENE SED Y HAMBRE DE TÍ. (BIS)

Dame de beber tu Sangre, dame de comer tu Cuerpo, Señor,
alimenta mi alma para alabarte, por siempre mi Buen Dios (bis).

Pues es mejor tu amor, que la existencia, tu alabanza
cantaré para bendecirte (bis)

Loas mis labios cantar��n para bendecirte
y levantar mis manos en tu Nombre Señor (bis)

 

A DIOS DEN GRACIAS
(Salmo 66)

A DIOS DEN GRACIAS LOS PUEBLOS
ALABEN LOS PUEBLOS A DIOS (bis)

El Señor tenga piedad y nos bendiga,
ilumine su rostro sobre nosotros;
conozca la tierra sus caminos,
las naciones tu salvación.

Que canten de alegría las naciones,
porque riges el mundo con justicia,
con rectitud riges los pueblos y
gobiernas las naciones de la tierra.

 

A TI LEVANTO MIS OJOS
(Salmo 122)

A TI LEVANTO MIS OJOS
A TI QUE HABITAS EN EL CIELO;
A TI LEVANTO MIS OJOS,
PORQUE ESPERO TU MISERICORDIA

Como están los ojos de los esclavos,
fijos en las manos de sus señores,
así están nuestros ojos en el Señor
esperando su Misericordia.

Como están los ojos de la esclava,
fijos en las manos de su señora,
así están nuestros ojos en el Señor,
esperando su Misericordia.

Misericordia, Señor, misericordia,
que estamos saciados de burlas;
Misericordia, Señor misericordia,
que estamos saciados de desprecios.

Nuestra alma está saciada,
del sarcasmo de los satisfechos,
nuestra alma está saciada
del desprecio de los orgullosos.

 

LLEGAD HASTA EL SEÑOR
(Salmo 99)

LLEGAD HASTA EL SE��OR,
CANTANDO HIMNOS DE GOZO.

Aclamad al Señor, tierra entera,
servid al Se��or con alegr��a.
llegad a Él con cantares de gozo.

Sabed que el Señor es Dios,
��l nos creó, a Él pertenecemos,
somos su pueblo y ovejas de su rebaño.

Entrad por sus puertas dando gracias,
avanzad por sus atrios entre himnos,
alabadle y su Nombre bendecid.

Si, el Señor es bondadoso,
Si, eterno es su Amor,
su lealtad por los siglos permanece.

Demos gloria al Padre poderoso,
a su Hijo, Cristo, el Señor,
al Espíritu que habita en nuestras almas.

 

CANTARÉ ETERNAMENTE
(Salmo 88)

CANTARÉ ETERNAMENTE
LAS MISERICORDIAS DEL SEÑOR;
ANUNCIARÉ TU FIDELIDAD
POR TODAS LAS EDADES.

Tuyo es el cielo, tuya la tierra;
Tú cimentaste el orbe y cuanto contiene.
Tú has creado el norte y el sur;
el Tabor y el Hermón aclaman tu nombre.

Dichoso el pueblo que sabe aclamarte;
caminará, oh Señor, a la luz de tu rostro;
tu nombre es su gozo cada día,
tu justicia es su orgullo.

Porque tú eres su honor y su fuerza
y con tu favor realzas nuestro poder;
porque el Señor es nuestro escudo
el Santo de Israel nuestro rey.

 

ESTE ES EL DÍA
(Salmo 117)

ESTE ES EL DÍA EN QUE ACTUÓ EL SEÑOR:
SEA NUESTRA ALEGRÍA Y NUESTRO GOZO.
DAD GRACIAS AL SEÑOR PORQUE ES BUENO,
PORQUE ES ETERNA SU MISERICORDIA.
¡A – LELUYA, A – LELUYA!

Que lo diga la casa de Israel:
es eterna su misericordia.
Que lo diga la casa de Aarón:
es eterna su misericordia.
Que lo digan los fieles del Señor:
es eterna su misericordia.

Escuchad: hay cantos de victoria
en las tiendas de los justos:
“La diestra del Señor es poderosa,
es excelsa la diestra del Señor”.

Abridme las puertas del triunfo,
y entraré para dar gracias al Señor.
Esta es la puerta del Señor:
los vencedores entrar����n por ella.
Yo no he de morir,
yo viviré para contar las hazañas del Señor.

La piedra que el cantero desechó
es ahora la piedra angular.
Es el Señor quien lo ha hecho,
esto ha sido un milagro patente.
Te doy gracias porque me escuchaste,
porque fuiste mi salvación.

 

CAMINARÉ
(Salmo 114)

CAMINARÉ EN PRESENCIA DEL SEÑOR (bis)

Amo al Señor porque escucha mi voz suplicante,
porque inclina su oído hacia mi el día en que lo invoco.

Me envolvían redes de muerte, caí en tristeza y en angustia,
invoqué el Nombre del Se��or: Señor salva mi vida.

El Señor es benigno y justo, nuestro Dios es compasivo
El Señor guarda a los sencillos, estando yo sin fuerzas me salvó.

Alma mía recobra tu calma, que el Señor fue bueno contigo,
Arrancó mi alma de la muerte, mis ojos de las lágrimas,
Mis pies de la caída.

 

¿CÓMO TE PAGARÉ OH SE��OR?

¿CÓMO TE PAGARÉ OH SE��OR,
TODO EL BIEN QUE ME HAS HECHO?
��CÓMO TE PAGARÉ OH SEÑOR,? (2)

Señor, rompiste mis cadenas,
Tu amor me ha desbordado
Y siempre te ofreceré mi alabanza.

Alzaré la copa de la salvación
E invocaré tu Nombre,
y mis votos cumpliré ante el pueblo.

Y así te pagaré oh Señor,
todo el bien que me has hecho;
y así te pagaré, oh Señor. (2)

 

TU PALABRA ME DA VIDA
(Salmo 118)

TU PALABRA ME DA VIDA, CONFÍO EN TI SEÑOR,
TU PALABRA ES ETERNA, EN ELLA ESPERARÉ.

Dichoso el que con vida intachable, camina en la ley del Señor.
Dichoso el que guardando sus preceptos lo busca de todo coraz��n.

Escogí el camino verdadero y he tenido presente tus decretos,
correré por el camino del Señor, cuando me hayas ensanchado el corazón.

 

LEVANTO MIS OJOS
(Salmo 120)

EL AUXILIO ME VIENE DEL SEÑOR
QUE HIZO EL CIELO Y LA TIERRA

Levanto mis ojos a los montes, ¿de dónde me vendrá el auxilio?
El auxilio me viene del Señor, que hizo el cielo y la tierra.

No permitirá que resbale tu pie, tu guardián no duerme;
No duerme ni reposa El guardián de Israel.

El Señor te guarda a su sombra, el Señor está a tu derecha;
de día el sol no te hará daño, ni la luna de noche.

El Se����or te guarda de todo mal, el Señor guarda tu alma;
Él guarda tus entradas y salidas, ahora y por siempre.

 

QUÉ ALEGRÍA CUANDO ME DIJERON
(Salmo 121)

QUÉ ALEGRÍA CUANDO ME DIJERON:
“VAMOS A LA CASA DEL SEÑOR”.
YA ESTÁN PISANDO NUESTROS PIES
TUS UMBRALES, JERUSALÉN.

Jerusalén está fundada
como ciudad bien compacta.
Allá suben las tribus, las tribus del Señor.

Según la costumbre de Israel,
a celebrar el nombre del Señor;
en ella están los tribunales de justicia,
en el palacio de David.

Desead la paz a Jerusalén.
Vivan seguros los que te aman,
haya paz dentro de tus muros,
en tus palacios seguridad.

Por mis hermanos y compañeros,
voy a decir: ���La paz contigo”,
por la Casa del Señor, nuestro Dios,
te deseo todo bien.

 

TÚ ME CONOCES
(Salmo 139)

T�� me conoces cuando estoy sentado,
Tú me conoces cuando estoy de pie,
ves claramente cuando voy andando,
cuando reposo Tú también me ves.

Todas mis sendas te son familiares,
tanto saber es grande y no lo abarco
a dónde iré lejos de tu mirada,
a dónde iré o qué haré Señor.

HACIA DONDE IRÉ,
HACIA DONDE ESCAPARÉ,
SI SUBO AL CIELO
O SI ME ACUESTO EN EL ABISMO
ALLÍ TE ENCONTRARÉ. (Bis)

Tú me has tejido en el seno materno,
me has tejido portentosamente ,
conoces hasta el fondo de mi alma,
por todo yo te doy gracias Señor.

Qué inapreciables son tus designios,
qué inmenso son en todo su conjunto,
si pienso en ellos son como arena,
si se terminan aún me quedas Tú.

 

SEÑOR A TI QUE SOLO SABES AMAR
(Salmo 139)

SEÑOR, A TI QUE SOLO SABES AMAR
CON SENCILLEZ TE CONSAGRO MI SER

Tú me conoces y sabes bien lo que soy,
como te amo, te busco, te olvido Señor.
Con tu mirada me sigues, me cercas de Amor,
con tu derecha me cubres, me guardas Señor.

A dónde iré si de Tí me quisiera escapar,
siempre te encuentro en el monte, en la cima y el mar.
Tú me elegiste con mimo, con predilección,
antes que el sol existiera existe tu Amor.

Tú que sostienes mis pasos, y mi corazón,
cuando camino, me canso, descanso Señor.
Condúceme hasta el Reino de la eternidad,
Tú que eres Luz de los hombres, Camino y Verdad.

Cómo distingues de lejos, cuál es mi pensar,
cómo penetras mi alma y mi soledad.
Tanta grandeza contrasta con mi pequeñez
porque eres bueno, te canto y te alabo también.

 

TÚ ME CONOCES II
(SALMO 139)

Tú me sondeas y me conoces
Tú me hablas a mí Señor (2)

¿A dónde iré? Yo sin tu espíritu,
donde huir de tu rostro Yahvé (2)

Tú me proteges y me defiendes,
y mi alma está viva por ti.(2)

Tú me creaste para alabarte,
te doy gracias por siempre señor.(2)

 

VUELVAN LOS OJOS

VUELVAN LOS OJOS HACIA EL SEÑOR
Y DESPIERTEN SU AMOR
CANTEN POR ÉL, CON EL CORAZÓN
EL ES EL SALVADOR,
EL ES NUESTRO SEÑOR.

Yo llam�� al Señor y siempre me escuchó,
de mis miedos me libró, yo sin fin lo alabaré.

Los que buscan al Señor, todo lo tendrán,
los que abren su corazón, nada les faltará.

Dios guarda a los que Ama y escucha su voz,
les consuela de sus penas y sus pasos El guía.

 

ESPERO CONFIADO
(SALMO 129)

ESPERO CONFIANDO EN EL SEÑOR;
CIERTO ESTOY DE SU PALABRA.

Desde el abismo clamo a Ti,
Señor, escucha mi clamor;
Tus oídos se vuelvan atentos
A la voz de mi plegaria.

Si llevas cuenta de los delitos Señor,
¿quién podrá subsistir?
más en Ti se encuentra el perdón,
porque todos te veneran.

Mi alma espera en el Se��or,
Cierto estoy de su Palabra;
mi alma aguarda al Señor
más que el centinela la aurora.

Porque el Señor es misericordioso,
y está dispuesto a perdonar:
El redimirá a su pueblo
de todos los pecados.

 

TODOS CANTAMOS
(SALMO 116)

TODOS CANTAMOS A TI, SEÑOR: ALELUYA,

Todos los pueblos alaben tu Nombre, el Nombre del Señor,
porque tu Amor a los hombres es fuerte: por siempre fiel es Dios.

Gloria a Dios Padre que está en el cielo, y a Cristo, el Señor,
Gloria al Espíritu que vive en nosotros: la Gloria a nuestro Dios.