648. A LA SOMBRA DE MI MADRE
(Leo Dan)

Todos tienen una madre,
ninguna como la mía,
que arde como lucecita,
haciéndome compañía.

La vieran dentro mi rancho,
sencillita como es ella
y sus ojitos se apagan,
como el fulgor de una estrella.

YO LE PIDO A DIOS REZANDO,
QUE MI MAMÁ NO SE MUERA,
QUE VIVA DENTRO MI RANCHO,
COMO ESTAMPITA SIQUIERA.

Hablado:
Si alguna vez madrecita,
t�� te me vas para el cielo,
llévame, Madre querida,
no me dejes no me dejes,
que te quiero.

Pero su sombra me alcanza,
como bendición divina,
es el ángel de la guarda
de mi vida peregrina.

Sombra del árbol plantado,
en el patio solariego
retorna si es que te aburre
la voluntad de mis ruegos.

649. AMOR ETERNO
(Juan Gabriel)

Tú eres la tristeza de mis ojos
que lloran en silencio por tu Amor,
Me miro en el espejo y veo en mi rostro,
el tiempo que he sufrido por tu adiós.

Obligo a que te olvide el pensamiento,
pues siempre estoy pensando en el ayer
prefiero estar dormido que despierto,
de tanto que me duele que no estés.

CÓMO QUISIERA, QUE TÚ VIVIERAS,
QUE TUS OJITOS, JAMÁS SE HUBIERAN
CERRADO NUNCA Y ESTAR MIRÁNDOLOS,
AMOR ETERNO E INOLVIDABLE
TARDE O TEMPRANO ESTARÉ CONTIGO
PARA SEGUIR AMÁNDONOS.

Yo he sufrido tanto por tu ausencia,
desde ese d��a hasta hoy no soy feliz,
aunque tengo tranquilo mi conciencia
sé que pude haber yo hecho más por ti.

Oscura soledad estoy viviendo
La misma soledad de tu sepulcro mamá.
Tú eres el Amor del cual yo tengo
el más triste recuerdo de Acapulco.

650. CORAZÓN DE DIOS

Cariñito mío, cariñito santo de mi vida entera,
Madrecita mía, alborada dulce de mi soledad.
Cariñito mío quiero yo tejerte con mis penas blancas,
la canción más pura, la canción más blanca de mi inspiración.

Madrecita mía, Corazón de Dios
Tu melancolía se ha tornado blanca sólo por tu amor.
Hay en tu mirada luces de oración
Cuando tú te fijas en tu niño triste Corazón de Dios.

Déja que te cante y no, no llores tú,
que al llorar recuerdo tu canción de cuna, Corazón de Dios.
Madrecita mía, yo te cantaré
repitiendo siempre, tres palabras santas: Corazón de Dios.

651. EL NIÑO DE LAS MONJAS

Fueron las monjas las madres
de aquel niño que sin padres quedó,
con ellas en el convento su infancia feliz pasó.

Era un travieso chiquillo,
que de valor daba pruebas sin par,
por eso constantemente, al chiquitín se le oye cantar:

“Yo quiero ser torero, torero quiero ser,
Torero de gran tronío,
como gallito dicen que fue”.
�����quiero ganar dinero para traer aquí,
Un manto para esa virgen,
que tanto vela por mí.

Se hizo mayor el chiquillo
y del convento por fin se cansó,
llorando dejó a las monjas, el día que se marchó.

Fue torerito famoso, supo triunfar
por valiente en la lid,
y un d����a volvió al convento
y se le oyó decir así:

Ya soy por fin torero
Y vengo a regalar
Un manto para esa virgen,
que yo no puedo olvidar.

Era una tarde de Feria,
tarde española de toros y sol,
el niño cayó en la arena
y el toro le corneó.

Era la herida de muerte
por eso no le pudieron salvar,
llorando vio a su Cuadrilla y dijo así al expirar:

Ya no seré torero, torero no seré,
pues muero como Granelo,
y que gallito y Gran Jos��.
pobres monjitas buenas,
que han de llorar por mí,
Rezad por el pobre niño,
que recogisteis un día ahí.

652. GRACIAS MADRE

Gracias y miles gracias Madre mía,
por la enseñanza santa recibida
y por tu incansable sacrificio
que con mucho amor nos has brindado.

GRACIAS MADRE POR TU GRAN CARIÑO,
GRAN BONDAD Y GRAN AMOR.
GRACIAS MADRE, POR TU CONSEJO
Y TU SANTA BENDICIÓN.

Gracias madre por los rezos de aquella noche,
en que sobre mi cabeza repetí,
mientras tu tierno corazón latía
y con tus ojos claros nos velabas.

Gracias madre, por ese querer sublime,
que como un fuego de perenne ardor,
dentro del pecho de una tierna madre,
la Patria eterna del Eterno Amor.

Gracias madre, por tu inmensa alegría,
por tu Amor sublime hacia Jesús,
que nos ayuda con fe y armonía
para llevar con ansia la Cruz.

653. LADY LAURA
(Roberto Carlos)

Tengo a veces deseos de ser
nuevamente un chiquillo,
y en la hora que estoy afligido
volverte a oír, de pedirte que me abraces
y lleves de vuelta a casa,
que me cuentes un cuento bonito ,
y me hagas dormir.

Muchas veces quisiera oírte
hablando sonriendo:
“Aprovecha tu tiempo
tu eres aun un chiquillo”
a pesar de la distancia y el tiempo, no puedo olvidar
tantas cosas que a veces
de ti necesito escuchar.

LADY LAURA, ABRÁZAME FUERTE
LADY LAURA, Y CUÉNTAME UN CUENTO
LADY LAURA, UN BESO OTRA VEZ
LADY LAURA, LADY LAURA,
ABRÁZAME FUERTE
LADY LAURA, HAZME DORMIR
LADY LAURA, UN BESO OTRA VEZ
LADY LAURA.

Tantas veces me siento perdido,
durante la noche
con problemas y angustias
que son de la gente mayor
con la mano apretando mi hombro,
seguro dirías: “Ya verás que mañana
las cosas te salen mejor”.
Cuando era un niño y podía llorar en tus brazos,
y oír tantas cosas bonitas en mi aflicción.
En momentos alegres sentado a tu lado reía
y en mis horas difíciles dabas tu corazón.

LADY LAURA���

Tengo a veces deseos de ser
nuevamente un chiquillo,
el pequeño que t�� todavía aún crees en él,
cuando a veces te abrazo y te beso en silencio
entendido y me dices aquello que yo necesito saber.

LADY LAURA…
654. MADRECITA

Madrecita, madre mía muy amada,
hoy tus hijas te veneran este día,
recordando que es el Día de la Madre
ruego a Dios que te conserve la existencia (2).

FELICES LOS QUE TIENEN MADRE,
TRISTE LOS QUE LA PERDIERON,
CON EL SÍMBOLO ROJO,
QUE SIGNIFICA LA VIDA
FELIZ EL HIJO IDOLATRADO
DE MADRE BUENA Y ABNEGADA,
QUE LO MÁS GRANDE EN ESTE MUNDO,
ES EL AMOR MATERNAL.

Tus caricias y tus besos son sagrados,
yo te quiero, Madre mía, más que a nadie,
tú sufriste, trabajaste por mi vida,
ya cumpliste el deber que Dios te dio.

Quiero Madre que recibas
en este grandioso día
el corazón de tus hijos
que hoy vienen hacia ti.

Quiero madre que recibas
el saludo de tus hijos,
que lo más grande en el mundo
es el amor maternal.

655. MANTELITO BLANCO

Mantelito blanco, de la humilde mesa,
en que compartimos el pan familiar
Mantelito blanco, hecho por mi madre,
en horas de invierno de nunca acabar.

Tienen tus dibujos, figuras peque��as,
avecitas locas que quieren volar,
las bordó mi madre en aquellas noches
que junto a mi cuna me ense��ó a rezar.

Hay dos letras grandes en el mantelito,
letras veneradas que he de recordar
son la iniciales de mis dos viejitos
ausentes por siempre, por siempre jamás.

656. MI MADRE QUERIDA

Mi madre querida, ya ves tu cuento no olvidé,
y toda mi vida a venerarte dediqu��.
Tu nombre es credo
y es también dulce religión,
besar tus sienes blancas
es como una bendición.

Sagrado es tu nombre
que se pronuncia con fervor
no hay niño ni hay hombre
que no te llame en su dolor.

Qué feliz es aquel, que mantiene fiel
en su alma por siempre cual luz de fe,
Tu cariño sagrado de madre,
MADRE, MADRE, MADRE.

657. RINCÓN DEL ALMA

En un rincón del alma, donde las ansias duermen,
allí donde el cari��o y la fe no tienen fin,
formé para mi madre con sueños y recuerdos,
con flores de otro mundo un mágico jardín.

En el cantar tu nombre, los pájaros al vuelo
de noche cuando el cielo se torna más azul.
Mi madre buena con su voz, ríe y llama
y en su jardín se oye un misterio de campana.

Los lirios de sus manos, se abrazan en mis besos
Me embriagan sus consejos las rosas del perdón
y así el jard��n de mi madre se riega en la paz.

Con las aguas de mi corazón.

En un rincón del alma
Con luces de otra vida
Yo vivo con mi madre en un mundo superior
Sus ojos son estrellas de luna sus mejillas
Jardín donde en su reino penetra s��lo Dios.

658. TORNA A SORRENTO

Esta mar tranquila inmensa
donde vas a navegar
si la miro me recuerda
que tal vez naufragarás.

Sólo en ti en el mundo pienso
tú eres mi felicidad
si te marchas tal vez muero
hijo mío ten piedad

Y t�� dices que te marchas
Dejas todo, vas al mar
Y a tu pobre madre dejas
Sabe Dios si volver��s.

No me dejes no,
A mis caminos vuelve,
Contigo siempre quiero vivir.

659. UNA CARTA PARA EL CIELO
             ��  (Lucha Reyes)

Llevando a un pobre niño
sujeto de la mano
se presentó al sargento
un hombre en el cuartel
“el mundo está perdido���
le dijo acolorado,
“le traigo a este muchacho
tan chico y por ladrón”.

Cálmese y tome asiento,
demás está estrujarlo
¿Qué es lo que le ha robado?
dijo la autoridad: “Robó un ovillo de hilo
en una de mis tiendas,
por eso castigarlo, merece sin piedad (2).

La autoridad pregunta:
“Dime carita sucia,
si es cierto lo que dice y deja de llorar,
el niño le responde:
“Es cierto mi sargento,
robé un ovillo de hilo para así hacer llegar
a mi blanca cometa, hacia el azul del cielo
allá donde se ha ido mi pobre mamá,
¿No ven que hay una carta
prendida en mi juguete
perdónenme si en ella
yo quise preguntar:

Por qué mamita linda,
Por qué te fuiste lejos
Dejándonos tan solo
Con mi pobre papá? (2)