“Hijas mías, sed mujeres fuertes, como dice la Sagrada Escritura, y trabajad  con corazón de madre. Una religiosa así, es como una joya preciosa  y colaboradora de Jesús en la salvación de los hombres. Hijas mías, no podemos evitar las dificultades, porque la vida en esta tierra es una lucha continua, pero vosotras  sois hijas de la misericordia, que quiere decir  que sois salidas del corazón de Dios misericordioso y por eso sean misericordiosas y sacrifíquense como mujeres fuertes en la propagación de la gloria de Dios. (E, 26.07.1950)

“El  alma que ama, enseña y corrige a quien ama, como lo hace una madre con sus hijos. Un extraño no ama y no se preocupa por el otro. Las correcciones son  necesarias porque sin ellas no hay enmienda ni progreso. (E, 16.10.1949)

“Nuestra primera preocupación son los niños. Debemos  educarlos para la vida, con amor solícito de madre, durante todo el día, como si atendiéramos al Niño Jesús. Como dice el Señor: Cuanto hicisteis a uno de estos más pequeños a mi me lo hicisteis (Mt 25,45). En los niños, con las obras de misericordia, servimos al mismo Dios. (E,  13.11.1949)

“Todos tienen una madre, ninguna como la mía que arde como lucesita haciéndome compañía” (Leo Dan)

GRACIAS QUERIDA MADRE, HERMANA, AMIGA, CONFIDENTE, HIJA DE LA MISERICORDIA

QUE CON AMOR, ALEGRÍA TRABAJAS POR EL BIEN DE CADA NIÑA QUE DIOS TE CONFÍA, TE ENTREGA PARA QUE LE DES A CONOCER EL AMOR MISERICORDIOS DE DIOS.

Tengan, amadas hijas un corazón afectuoso, una palabra amable y una mirada tierna para vuestras hermanas y sean madres amorosas para cada una de ellas.   (E, 11.08.1935)

FELICIDADES Y MUCHAS BENDICIONES A LAS QUERIDAS MADRES DEL HOGAR DE NIÑAS

Hermanas mías, sean madres y guías de las almas. No tengan miedo del sufrimiento, ya que es el fundamento de la salvación.  (Circ. 26.10.1960)  

“Sean mujeres sabias  y fuertes, verdaderas madres y consuelo de todos para que bendigan al Señor en vosotras”.  (E,  05.09.1948)

Debemos preocuparnos de los niños pobres y abandonados y atenderlos gratuitamente, porque esto es nuestro fin. Para ellos nos debemos sacrificar como madres y encontrar los bienhechores que ayudan para que no estén en la calle. Así hemos trabajado en los inicios de nuestra Congregación y la Divina Providencia no nos abandonó nunca. Por eso abrimos casas, colegios y jardines de infantes en los lugares donde hay más necesidad para trabajar con los niños y más oportunidad para realizar las obras de misericordia, y no donde podíamos estar mejor o con más comodidad. (E,  18.04.1959)

Para educar a las niñas se debe estar preparado y capacitado en pedagogía, economía doméstica, enfermería, etc.; porque se debe preparar una nueva generación de futuras madres y educadoras de familias y pueblos. Por eso, es grande la necesidad de estudiar y capacitarse. (E, 18.12.1950)

Hijas mías, sed mujeres fuertes, trabajad con corazón de madre. Una mujer fuerte es cooperadora de Dios en la salvación de las almas, enseñando, curando, trabajando y sufriendo por ellas. Están elegidas por Dios para salvar el mundo y con amor  servir a Dios, al mundo y a la Congregación. No es suficiente decir: Yo soy hija de la misericordia, sino que ella debe reflejar el espíritu de fe, de abnegación, de perseverancia y especialmente de amor. Busco y deseo que sean mujeres fuertes. A estas almas, mi alma bendice. (E. 26.07.1950)

“En cualquier parte donde lleguen, hijas mías, llevad el amor y la paz. Trabajad por la extensión de nuestra Congregación e impregnadas del amor divino consuelen a todos. Vuestra Madre desea que sean portadoras de la alegría franciscana, como las vírgenes prudentes que tienen  aceite en sus lámparas”. (E. 28.08.1960)

Hijas mías, Aquellas que se sacrifican son las columnas de la Congregación y madres de la humanidad que Dios y mi alma bendice, porque aman a Dios y a la Congregación y viven para Dios y para las obras de la Congregación. (E. 15.09.1957)

A NOMBRE DE TODAS LAS EX ALUMNAS DEL HOGAR, COMO DE LAS QUE AHORA SE ENCUENTRAN, PEQUEÑAS Y GRANDES, LE DECIMOS DE CORAZÓN: MUCHAS GRACIAS MADRES QUERIDAS. DIOS LES BENDIGA Y RECOMPENSE POR EL AMOR QUE DÍA A DÍA ENTREGAS EN ESTE HOGAR MARAVILLOSO. DIOS PADRE.

Comentarios

comments